Lo que ocurra a partir de hoy marcará el rumbo de nuestra sociedad. El asesinato de Iryna y de Kirk no son hechos aislados; son el síntoma de un Occidente que se apaga, incapaz de defender la vida, la palabra y el bien.
No se me va esta imagen de la cabeza. Solo tuvo 15 segundos para procesarlo todo, el tiempo suficiente para que su cuerpo le dijera que iba a morir y por eso comenzó a llorar. Es lo más duro que he visto en mi vida.
We don’t yet know what motivated the person who shot and killed Charlie Kirk, but this kind of despicable violence has no place in our democracy. Michelle and I will be praying for Charlie’s family tonight, especially his wife Erika and their two young children.