PENA
DÉS
Hay días en que una siente mucha vergüenza. Vergüenza de la condición humana. Vergüenza de comprobar, una vez más, q el poder puede convertirse en el mejor escondite del horror.
No escribo desde una bandera política. Es demasiado pequeño reducir esto a una disputa entre partidos. Escribo desdeun lugar infinitamente más doloroso: el de una ciudadana que escucha los relatos de quienes eran niños y siente que algo se rompe para siempre.
Hannah Arendt advertía q el mal no siempre se presenta con el rostro de un monstruo. A veces se sienta en oficinas, viste traje, domina el lenguaje institucional y se gana el respeto de todos. Pierre Bourdieu explicaba q el poder produce una forma de autoridad que vuelve impensable la sospecha. Y Judith Herman, una delas mayores especialistas en trauma, escribió que cuando una víctima enfrenta a una persona poderosa, la sociedad suele inclinarse, primero, a proteger al poderoso.
Eso es lo que más me estremece.
Cómo puede alguien transitar durante años los pasillos del Parlamento , ocupar uno de los lugares más altos de representación democrática y, al mismo tiempo, terminar enfrentando acusaciones de esta magnitud? Cómo convivieron esas dos realidades? Cómo nadie vio? Cómo nadie preguntó? Cómo el prestigio pesa tantas veces más q la palabra de un niño?
Cómo lo dejaron dar conferencias de prensa predicando su inocencia y mintiéndonos en el recinto de todos ?
No. No estoy haciendo una afirmación sobre la culpabilidad penal de nadie. Para eso existe un juicio y un Estado de derecho que debe actuar con todas las garantías.
Estoy hablando de otra cosa.
Estoy hablando del fracaso moral de una sociedad cuando los niños llegan últimos en la escala de la credibilidad.
Y eso me da asco.
Porque una democracia no se mide solamente por sus leyes. Se mide por aquello q decide proteger. Si los más vulnerables no encuentran un refugio en nuestras instituciones, entonces las instituciones habrán conservado sus edificios, pero habrán perdido su alma.
Hoy no siento rabia contra un partido. Siento una tristeza inmensa por Uruguay. Porque detrás de cada expediente hay una infancia. Y no existe institución, cargo, investidura ni apellido que valga más que la integridad y la dignidad de un niño..
Poniendo los puntos sobre las “íes” en relación al proyecto de creación del Comisionado parlamentario para la niñez y adolescencia. @valen_piquinela El comisionado parlamentario de infancias y adolescencias y el punto ciego del diseño institucional https://t.co/yHQkFj697E vía @ladiaria
📺 El IMPO presentó su nueva pantalla, en la que, por ejemplo, se podrá ver la transmisión de #Canal5 de los partidos de Uruguay en el Mundial 2026 | Desde allí nos informa @IvanAntunezT
GONZALO MORATORIO BUSCA US$ 1 MILLÓN PARA ACCEDER A TERAPIA CONTRA SU CÁNCER
El científico uruguayo enfrenta un glioblastoma que reapareció tras cirugía y quimioterapia. Su entorno reúne fondos para una terapia Car-T en Estados Unidos, Suiza o Japón.
Qué le pasa
Moratorio fue diagnosticado hace un año con un glioblastoma, un tumor cerebral agresivo. Fue operado, recibió quimioterapia y luego radioterapia, pero el cáncer reapareció.
El tratamiento
La campaña busca financiar una terapia experimental Car-T, que modifica genéticamente células T del propio paciente para atacar células tumorales.
Dónde se realiza
El tratamiento está disponible en Estados Unidos, Suiza o Japón. Para acceder, Moratorio necesita reunir US$ 1 millón.
Cómo está hoy
Actualmente recibe inmunoterapia con un medicamento de alto costo, otorgado por el Fondo Nacional de Recursos tras un recurso de amparo judicial.
Su deseo
Su entorno contó que uno de sus sueños es “bailar el vals” en los 15 años de su hija Abril, nacida el 28 de noviembre de 2025.
Cómo colaborar
Se habilitó la cuenta HSBC Bank 3699135, en pesos y dólares, a nombre de Ibáñez, Natalia y/o Moratorio, Gonza. También se puede colaborar por Abitab 146734, a nombre de Gonzalo Moratorio.
(+) en Montevideo Portal: https://t.co/NUBXr5mWPE
Borges murió en Ginebra el 14 de junio de 1986. Al día siguiente Adolfo Bioy Casares le concedió a la poeta y cronista cultural Mónica Sifrim una entrevista, que había sido acordada con anterioridad.
La entrevista fue publicada por el suplemento Cultura y Nación del diario Clarín el 19 de junio de 1986.
Hoy la reproduzco, como una introducción a mi curso en @ComunidadOrsai sobre Borges, que comienza esta tarde
¿Cuándo conoció a Borges?
Lo conocí en un almuerzo en casa de Victoria Ocampo en 1932. Él, como siempre, dice otra cosa, pero se equivoca porque yo sabía que Borges había escrito un artículo titulado “Nuestras imposibilidades”, hablando de nuestras imposibilidades de ser coherentes o lúcidos en materia política. Yo había leído el artículo un rato antes de nuestro primer encuentro y le hablé sobre eso. El artículo se publicó en 1932.
Borges se puso a hablar mucho conmigo aunque yo era un chico. Victoria Ocampo, seguramente, me había invitado porque mi madre, que era amiga de ella, le habrá dicho que yo escribía. Entonces me invitaron para hacerme conocer un ambiente de escritores. Estaba allí un escritor francés, uno de los de turno de visita en la Argentina, y Victoria, que era muy mandona, muy maestra mandona, dijo: “¿Quieren dejarse de hablar entre ustedes y atender al señor fulano de tal?”. Borges se sintió un poco ofuscado. Tenía mala vista y tropezó con una lámpara tirándola al suelo. Ese incidente nos hizo sentir una cierta complicidad.
Volvimos juntos en automóvil desde San Isidro y Borges me preguntó cuáles eran los autores que yo prefería. Ahí le enumeré una serie de autores incompatibles y espantosos.
¿Qué autores, por ejemplo?
Bueno, Gabriel Miró, Azorín, Joyce… No se trata siquiera de que unos sean buenos y otros malos, son incompatibles de algún modo. Varios de esos autores le parecerían horribles. En un libro de memorias, Brenen dice que los escritores somos capaces de comprender a cualquier tipo de gente, pero que no tenemos la misma ductilidad para aceptar cualquier manera de pensar; las maneras de pensar distintas nos apartan. Buenos, a pesar de que mi lista de preferencias debía ser un trago amargo para Borges, empezamos a hablar de literatura, que era lo que más nos importaba a los dos. Yo había escrito un libro muy malo, cosa que seguramente entristeció a Borges; pero él sobrellevó todo eso.
¿Cómo veía el joven Bioy Casares al Borges de 1932? ¿Suponía que iba a alcanzar tal trascendencia?
Nunca pensé en términos de gloria o fama y esa es otra cosa que nos unió a los dos. Las primeras cosas vienen primero y las segundas pueden olvidarse: la prioridad era la literatura, el acierto literario, la filosofía, la verdad.
Yo sentía que para mí Borges era la literatura viviente y, de algún modo, él habrá sentido que yo compartía esa actitud ante las letras que para mí era lo principal en la vida. Para los dos, lo más importante era comprender. Sentíamos un gran placer cuando, sobre cualquier asunto que ocurría en la realidad, uno de nosotros explicaba al otro lo que sucedía. Tanto Borges como yo creemos en la inteligencia como instrumento de comprensión. No se trataba entonces de él o de mí, de quién hablara, sino de haber entendido la verdad de algo. Eso era lo que nos exaltaba más. Para mí, la amistad con Borges fue un reglao de la suerte. Fue la primera persona que conocí para quien nada era más importante que la literatura. Para él la literatura era lo más real. Me hablaba de lo que había leído como si fuera una noticia de actualidad, así se tratara de un presocrático. Cuando colaborábamos, por ejemplo, llegaba a casa y me decía: “Estuve con fulano de tal y me dijo tal cosa”. Pero fulano de tal era un personaje del texto que estábamos escribiendo nosotros.
¿Qué fue lo primero que escribieron juntos?
En 1935 o 36 me ofrecieron escribir un folleto comercial sobre las virtudes del yogur, por el cual me ofrecían un pago de 16 pesos por página, muchísimo dinero en esa época. Me facilitaron una bibliografía donde se aseguraba que esa cuajada respondía a la tradición búlgara y que su consumo prolongaba la vida de la gente. Así, se citaban casos de búlgaros que por comer yogur habían vivido más de 150 años. Dije que sí e inmediatamente lo llamé a Borges para hacer juntos el folleto.
Claro, Borges y yo corregimos, exageramos y aumentamos la bibliografía que me habían dado, hasta el punto tal que aquella gente se escandalizó. Citábamos, incluso, el caso de una familia búlgara cuya hija más joven tenía 90 años. Trabajamos muy bien. Borges tenía ese tacto secreto para hacerme sentir como si yo fuera un par. Nunca me hizo sentir de otra manera. En parte porque debía considerar que yo era suficientemente inteligente. No es altanería de mi parte, pero creo que se encontraba a gusto con mi inteligencia.
Más aún, Borges afirmó que todos los aciertos de Bustos Domecq, el autor bifronte, se debían a usted, a quien consideraba, paradójicamente, como un hermano mayor.
Bueno, en esa afirmación hay más generosidad que verdad. Cuando dos personas son amigas, cada uno enseña algo a la otra; en caso contrario se trataría de una relación entre maestro y discípulo, no entre amigos. Borges dice, por ejemplo, que él siempre fue partidario del estilo adornado, del Barroco, y que yo nunca me dejé engañar o encandilar por ese tipo de escritura. Siempre tuve una predilección por la simplicidad y la transparencia que puede haber sido beneficiosa para Borges, a quien le gustaba demasiado el estilo culto, erudito, artificial. Pienso, y ojalá no me equivoque, que eso pudo haber sido útil para él, como él fue útil para mí en infinidad de cosas.
Su primera colaboración con él fue, entonces, el folleto sobre yogur. ¿Qué le siguió? ¿Cómo continúa esa historia de colaboración literaria?
Allí, en el campo de El Pardo, mientras escribíamos la propaganda del yogur, Borges me contó un cuento. Él no había escrito cuentos todavía, y ahora pienso que Borges y yo nos hemos pasado la vida contándonos argumentos de cuentos y novelas que leíamos. Creo que ese poder dialogar conmigo sobre cuentos lo llevó a vencer cierta timidez que tenía para escribirlos. Él había escrito hasta entonces poemas y ensayos y, de algún modo, sentía esa inhibición que se siente ante un género nuevo. Comenzó a vencer esa timidez escribiendo cuentos que parecían ensayos críticos sobre libros inexistentes o modificaciones de biografías de personas reales que él convertía en ficciones –eso ya aparece en Historia universal de la infamia– y de ese modo entró en la ficción, que iba a ser tan importante para él después.
¿Cómo surgió la idea de crear a Bustos Domecq?
El cuento que Borges me había contado en esa ocasión en el campo trataba de un profesor alemán –el doctor Praetorius– que mataba chicos por métodos hedónicos: los hacía jugar y divertirse hasta que se morían de cansancio e inanición. Esa era la idea del cuento que nunca se escribió. Pero una vez que hubo surgido ese deseo de trabajo en común, comenzamos a hablar de la posibilidad de escribir juntos cuentos policiales. Así nacieron Seis problemas para Isidro Parodi, Modelo para armar la muerte y luego Dos fantasías memorables.
Cuando estábamos escribiendo uno de los cuentos que después integraría el libro Nuevos cuentos de Bustos Domecq, suspendimos porque sentíamos que nos estaba devorando esa especie de autor que habíamos creado entre los dos. Bustos Domecq se había convertido en algo similar a un Rabelais, autor que no nos gustaba, que era un bromista insoportable y no respondía a nuestros deseos.
Bustos Domecq, ese autor ficticio pero existente, firma los cuentos que escribieron juntos Borges y Bioy Casares. ¿Se trataba de una broma literaria?
Resultó una broma literaria, no quería serlo. El primer cuento lo escribimos para “La Nación”, luego comprendimos que no lo publicaríamos y, entonces, “Sur” se resignó a hacerlo. Poco a poco llegó a saberse quién era Bustos Domecq y entonces le atribuyeron las más variadas colaboraciones. Pasaron los años, y muchos de esos cuentos fueron publicados en diversas revistas. Por último, en 1967, la editorial losada publicó Crónicas de Bustos Domecq, esta vez firmado con nuestros nombres reales.
Nosotros creamos ese personaje y, mientras lo pudimos gobernar, seguimos con él. Después se tornó ingobernable y dejamos de escribir esas cosas aunque seguíamos viéndonos y comiendo juntos todas las noches. Cuando sentimos que podíamos volver a escribir juntos, surgieron los nuevos cuentos que, a mi criterio, no son peores que los primeros, sino incluso mejores porque en los primeros habíamos partido de la ilusión de escribir juntos cuentos policiales ortodoxos y, como no lo fueron, llevaban el lastre del primer proyecto. En cambio, los nuevos eran más parecidos a lo que realmente podíamos hacer nosotros dos juntos. Sin embargo, existe el lugar común. Henry James se pasó la vida corrigiendo sus textos, pero la gente que hoy reedita sus obras proclama que está publicando la primera versión. Creo que los nuevos cuentos fueron tan buenos –o tan malos–como los primeros y que Crónicas de Bustos Domecq fue el mejor libro que escribimos juntos. En ese aspecto estábamos completamente de acuerdo.
En la práctica, ¿cómo escribían juntos?
Conversábamos libremente sobre la idea que teníamos acerca de un tema hasta que se iba formando, casi sin proponérnoslo, un proyecto en común. Luego me sentaba a escribir, antes a máquina, últimamente a mano porque escribir a máquina ahora me da dolor de cintura. Si a uno se le ocurría la primera frase, la proponía y así con la segunda y la tercera, los dos hablando. Continuamente Borges me decía: “¡No, no vayas por ahí!” o yo le decía: “¡Ya basta, son demasiadas bromas!”.
Pienso que este trabajo de colaboración con Borges debió enseñarnos a ser modestos. Porque cuando empezamos a colaborar nos sentíamos alineados en una campaña a favor de la tramaba y de la escritura deliberada, eficaz y consciente. Íbamos a escribir cuentos policiales clásicos como los de la literatura inglesa hasta los años ´50, cuentos en los que había un enigma con resolución nítida, poca psicología, los personajes necesarios y la reflexión apenas indispensable. Resultó que escribimos de un modo barroco, acumulando bromas al punto que por momentos nos perdíamos dentro de nuestro propio relato, y alguno de los dos preguntaba: “¿Qué es lo que iba a pasar con este personaje?, ¿qué íbamos a escribir?”. Esto es casi patético porque ambos nos jactábamos de ser muy deliberados. Es como si el destino se hubiera burlado de nosotros.
Después de Un modelo para armar la muerte hicimos un alto. Tiempo después, en un momento en que Borges estaba muy enamorado, en uno de sus tantos amores infelices, sucedió algo que dio lugar al reinicio de nuestra colaboración. Una mañana yo sacaba a pasear a mi hija y al hijo de la cocinera. Cada uno de esos chicos tenía en la mano un muñeco y se lo describía al otro. Yo estaba calentando el motor del auto y los oía atrás, describiendo, como si no pudieran ver uno el muñeco del otro. Entonces esa noche le propuse a Borges que escribiéramos un cuento sobre un escritor que describiera por el solo placer de la descripción, aunque fuera la cosa más estúpida del mundo: su lápiz, su papel, la mesa de trabajo, la goma de borrar, etcétera. Así surgió “Un ataúd de fulano Bonavena” que es la primera de las crónicas.
Meses después, porque con Borges siempre fuimos reticentes y corteses, Borges me agradeció porque comprendía que yo le había propuesto ese cuento para hacerle olvidar su mal de amores. No fue así de ningún modo. Fui un frío del diablo y se lo propuse simplemente porque se me había ocurrido el cuento. Así nacieron las Crónicas de Bustos Domecq, que fue casi la última colaboración larga que hicimos juntos. Después solo hubo cosas breves: un prólogo sobre literatura fantástica, otro sobre cuentos policiales. Cuando surgía alguna de esas tareas yo le decía: “Bueno, mirá, creo que no hay más remedio, vamos a tener que escribir algo”. A lo que él respondía: “¡Qué suerte!”, y nos poníamos a escribir.
El más apurado en que nos pusiéramos a trabajar era siempre Borges. Realmente le encantaba trabajar y era muchísimo menos perezoso que yo, mucho más rápido. Además él dice darle mucha importancia al aspecto hedónico de la literatura; pero en realidad era bastante austero y le disgustaban las debilidades o las complacencias. A mí, por ejemplo, me gustaba desde niño la idea de un balneario de curas porque pensaba que debía ser sumamente agradable estar sentado, descansando y que lo atiendan a uno. Ese tipo de cosas a Borges lo impacientaban. Era un poco protestante, una persona con un sentido de la culpa que yo nunca tuve. Ahora, aunque a veces yo tenía pereza para comenzar, luego lo hacía contentísimo. Es que además trabajábamos riéndonos a carcajadas. Quisimos trabajar en serio y fracasamos.
Creo que inclusive hubo un proyecto que no se concretó por ese motivo.
Sí, algo así como un ABC de la cultura que no pudimos concluir porque nos resultó imposible seguir escribiendo seriamente como dos niños aplicados.
Borges dijo que usted era el menos supersticioso de los lectores. Tampoco él era un lector supersticioso, no era un “snob”. ¿En qué diferían respecto a lo que consideraban como supersticiones en la literatura?
Tuvimos, por ejemplo, largas discusiones sobre el amor en la literatura. Borges se pasó la vida enamorado, pero enamorado de verdad, y sufrió muchísimas veces. Sin embargo, tenía un prejuicio en contra del amor en la literatura. Una reacción basada en su experiencia de que todos consideraran que el amor el único tema. Como si hubiera dicho: “Bueno, basta, hay otras cosas aparte del amor”. Hasta ahí su reacción es racional y su actitud justificada. Pero a veces exageraba y tenía una postura casi puritana contra el amor. Yo le decía que no fuera puritano, y él valorizaba extraordinariamente que se lo hubiera dicho. No era ningún mérito de mi parte sino un comentario sensato y justificado.
También, por ejemplo, yo le decía: “Bueno, basta de estar tan entusiasmado con Quevedo, Lope de Vega es menos pedante, mucho más grato y dice cosas más profundas. El otro es como un cordillera de cartón apta para el tren del Parque Japonés”. Borges, agradecido, me daba la rzón y pensaba que yo lo rescataba de una superstición. No es para tanto. Esa era una superstición que yo no tenía, pero él no tenía muchísimas otras.
Borges es un paradigma de la lectura no supersticiosa. Se dice que cuando ejercía como profesor en la Universidad de Buenos Aires recomendaba a los estudiantes que no leyeran nada que no les gustara, que interrumpieran la lectura de un libro si les resultaba tedioso. Supongo que eso habrá causado conmoción en el ámbito académico.
Desde luego. Ambos considerábamos que la crítica literaria no existe si no puede decir “este libro es bueno”, “aquél me aburre”, “ése me divierte”. Si esas valoraciones están prohibidas, para mí no debería existir la crítica literaria. El crítico existe para exaltar los valores de la literatura, para hacerle ver a la gente que la literatura es una de las fascinaciones de la vida y, si hay un error, si se está tomando en serio una estupidez, decir: “Este texto es una estupidez”.
En 1936 usted funda una revista con Borges, “Destiempo”. ¿Cuál era la propuesta? ¿Con quiénes polemizaban?
Creo que polemizábamos con todos aquellos que no juzgaban la literatura por su mérito esencial, sino por las tendencias que tuviera. Entonces albergamos un propósito absolutamente impracticable que era hacer una revista absolutamente intemporal, de ahí el nombre “Destiempo”. Al cabo de tres números la realidad agobió a la revista. El único número vendido fue el tercero porque la ofrecían en la cancha de rugby pregonándola como “Destiempo, la revista para el asiento” (para sentarse en las gradas). Allí colaboraron Alfonso Reyes, Fernández Moreno, Mastronardi, Peyrou y otros.
¿Cómo era el campo literario al que usted ingresa como escritor en 1937?
Yo no frecuentaba ningún ambiente literario. Borges, Peyrou y Mastronardi eran mis amigos y hablábamos de literatura como de tantas otras cosas. Pero soy un escritor gregario y participé poco de la vida literaria de Buenos Aires. Creo que la única manera de escribir y cultivarse es a solas, en la propia casa. Es un camino duro, poco simpático, pero, a mi criterio, el único verdadero.
Usted presenta una imagen de escrito sobrio, retraído en el trabajo solitario. ¿Qué opinión le merece la actitud más bulliciosa de la vanguardia martinfierrista de la que Borges participó?
Era absurda y grotesca. Borges también lo pensaba y consideraba que fue en su vida un pecado de juventud. Me decía siempre, respecto a los seis libros horrendos que escribí antes de La invención de Morel, que había hecho bien en escribirlos porque me iba a salvar de escribirlos después. Ya que uno tiene que cometer errores (porque el aprendizaje los incluye), mejor cometerlos temprano. De todos modos, siempre me sentí un poco culpable pensando en los pobres lectores de mis primeros libros, ya que una cosa es cometer errores y escribir libros malos y otra cosa es publicarlos.
¿En qué se diferencia su propio lenguaje del de Borges?
No sé, no lo pensé mucho, pero creo que he venido escribiendo de un modo que quiere ser oral en a medida en que lo oral puede entrar en la literatura. Borges, me parece, tiende más a un lenguaje de poema, lo mío es más prosa.
¿Escribiría usted un ensayo sobre Borges?
Sí. Espero no morirme sin haber escrito algo sobre Borges. Lo que podría hacer es solo contar cómo lo vi yo, cómo fue conmigo. Corregir algunos errores que se cometieron sobre él, defender a Borges y, sobre todo, defender la verdad. Siempre tuve una superstición con la verdad, tal vez yo más que él. Borges a veces arreglaba su pasado para que quedara mejor literariamente. Es como si hubiera preferido realmente la literatura a la verdad.
¿Se fabricaba una biografía ficticia, un linaje ficticio?
Podía tener cierta falta de escrúpulos que lo hacía reírese muchísimo cuando uno lo descubría y se lo señalaba. Ocurre que él veía la realidad como una expresión de la literatura y ese es e mayor homenaje que se puede hacer a la literatura.
¿Cómo recibió la noticia de su muerte?
Siempre pensé que la lucidez y la inteligencia son indispensables para la vida, que somos nuestra inteligencia. Pero creo que la vida exige que la inteligencia duerma de vez en cuando. Así como para vivir necesitamos la vigilia del día y el sueño de la noche, también necesitamos cierta ceguera, no ver algunas cosas. Cuando Borges se fue me dijo que estaba muy enfermo. Le pregunté si era prudente el viaje y él me dijo: “Para morir no importa el sitio donde uno está” –opinión que él sabía compartida por mí–.
Cuando me llamó el día antes de que se supiera de su casamiento –yo tampoco lo sabía– le pregunté cómo estaba y él me respondió: “Muy embromado”. Le manifesté mi enorme deseo de verlo, a lo cual respondió: “No voy a volver nunca”. Se le quebró la voz y cortó la comunicación. Esa conversación fue, a todas luces, una despedida.
Con todos esos elementos, sin embargo, yo ponía la muerte de Borges en el futuro, es decir, en algo irreal para la vida cotidiana. Entonces ayer, después de almorzar, salí a caminar por este barrio para buscar en los quioscos un libro de Dune llamado Experimentos con el tiempo, libro muy importante en nuestras vidas ya que nos conmovió a ambos, nos hizo soñar, pensar, escribir. Un muchacho me habla para decirme que ese era un día muy especial. Lo repitió con insistencia, y entonces le pregunté por qué. “Porque hoy en Ginebra murió Borges”.
A pesar de haber estado esperándolo, sentí de pronto como si un biombo nos separara: no podía saber si Borges estaba aquí o estaba ya en la nada… (Bioy se emociona) Perdóneme. Él hubiera pensado que esto es ridículo. Soy emocionable pero no porque sea bueno, como suelen decirme; en los momentos de emoción uno se deja llevar por los nervios. Mi madre era totalmente contraria a este tipo de reacción grotesca. Una vez, había gente de visita en nuestra casa de campo y ella se había quemado horriblemente la mano. Nadie se dio cuenta porque ella pensaba que lo más importante en la vida era manejarse con lucidez, ser el capitán de uno mismo, una idea que Borges y yo compartíamos. Pero Borges también tenía esa afinidad conmigo: era un llorón de miércoles. Perdóneme, la gente se pone desagradable y grotesca cuando llora pero para mí es como si hubiera dos momentos, dos tiempos: hasta ayer y después de ayer… Cuando murió Byron, una muchacha dijo: “El mundo se ha oscurecido”. Algo similar puede decirse ahora con referencia a la muerte de Borges. Perdone, esto está mal, voy a intentar cambiar y corregirme cuando sea grande.
Con alegría les comunico que hoy se aprobó en el Senado el proyecto de ley para crear el Comisionado Parlamentario para la Niñez y la Adolescencia.
Agradezco a la bancada del Frente Amplio por su impulso en la redacción del proyecto y cada uno de los senadores y senadoras que lo enriqueció con sus aportes y conversaciones.
Este proyecto de ley, de aprobarse en Diputados, será un paso importante en cumplir la obligación ética que todos nosotros tenemos con los niños, niñas y adolescentes en nuestro país. Seguimos trabajando, sabremos cumplir.
CRISIS DE LIDERAZGO E IDENTIDAD.
Hemos intercambiado sobre este tema en la #GlobalProgressiveMobilisation de Barcelona. Tomo aquí el ejemplo de México. En otros posteos tomaré ejemplos de otros países.
A partir de la victoria de Andrés Manuel López Obrador en 2018, Morena se convirtió en el partido dominante de México, casi por aplastamiento. En 2024, Claudia Sheinbaum ganó con el 60% de los votos emitidos.
El retiro político de López Obrador, en su rancho de Palenque, generó una indudable crisis de liderazgo.
En este momento, en el año previo a las importantísimas elecciones de medio término, donde se eligen diecisiete Gobernadores de Estado, el dilema clásico de los partidos exitosos está presente : Qué se debe priorizar ? La apertura hacia nuevos públicos y electores, o el fortalecimiento de la identidad política partidaria ?
La respuesta es clarísima :
SE DEBE PRIORIZAR EL FORTALECIMIENTO DE LA IDENTIDAD POLÍTICA PARTIDARIA. Lo que tiene una consecuencia operativa inmediata.
En un momento en el que se está en proceso de selección de los candidatos a Gobernador para 2027, el camino claro para el fortalecimiento de Morena es priorizar la selección de candidatos que se identifiquen completamente con los valores y los principios de Morena.
A un partido poderoso y dominante como Morena, ya no se lo puede vencer desde fuera. Sólo se lo puede vencer desde dentro.
En un momento de crecimiento incontenible de Morena, se le sumaron, para sobrevivir políticamente, muchos dirigentes del PRI. Estos dirigentes, llamados popularmente PRIMOR, nunca dejaron de lado su identidad priísta. Personalista y autoritaria. En algunos estados hay gobernadores priístas reciclados en Morena, que quieren designar como candidatos a Gobernador hacia 2017 a otros priístas. Este es el verdadero peligro para Morena, no la extrema derecha que ataca desde fuera.
El gran fortalecimiento de Morena, va a venir por una nueva generación de Gobernadores identificados con los principios centrales de Morena, progresistas, de origen de izquierda, lopezobradoristas.
Cuando el gran líder de un movimiento ya no está, la fuerza decisiva de su organización política es la IDENTIDAD.
@julioastillero
LULA EN BARCELONA.
"Tenemos que sustituir el desaliento por los sueños.
El odio por la esperanza.
Construir un futuro mejor.
Un futuro con justicia social,
Igualdad y democracia.
La política sólo tiene sentido cuando tiene una causa.
Mi causa es la Democracia.
Mi causa es la Libertad.
Mi causa es la Igualdad.
Mi causa es asegurar que todas las personas sean respetadas..."
#GlobalProgressiveMobilisation
El alcalde de Nueva York celebra la cumbre de líderes progresistas de Sánchez: "El camino para combatir la desigualdad lo debemos recorrer juntos"
https://t.co/6HeEF3pssb
#PedroSánchez#Liderazgo
"El progreso no es una garantía. Ni una quimera. Es una PROMESA.
La promesa no de resistir, sino de avanzar. No de soñar, sino de trabajar sin descanso para hacer nuestros sueños realidad.
En cada calle. En cada ciudad. En el mundo entero. Unámonos y trabajemos juntos".
"Han intentado que nos avergonzásemos de nuestras ideas y nuestro pasado. Pero eso se acabó.
La vergüenza, para ellos. Para nosotros, a partir de hoy, el ORGULLO.
Orgullo por estar en el lado correcto de la historia. Y por gritar una y mil veces: SÍ A LA PAZ Y NO A LA GUERRA".
"La internacional ultraderechista y las derechas lacayas, a falta de ideas, hacen mucho ruido.
Pero que no os engañen. No gritan porque estén ganando, gritan porque saben que su tiempo se acaba".
#GlobalProgressiveMobilisation
@sanchezcastejon@PSOE
📺 "La democracia no puede darse por sentada", explica Sánchez en la reunión de líderes progresistas en Barcelona: "El riesgo al que nos enfrentamos todas las naciones es que a la democracia se le vacíe por dentro mientras se le ataca desde fuera" https://t.co/KWUanh0TW6
En un momento de ofensiva de la ultraderecha, que amenaza gravemente la Democracia y la Paz en el mundo, presenté en Barcelona mi visión de cómo las fuerzas progresistas pueden tener herramientas eficaces de estrategia y de comunicación, para hacer un mundo más democrático y más justo. Aquí me presenta Kaisa Vatanen, del Partido Social Demócrata de Finlandia. #GlobalProgressiveMobilisation
También abordamos el tema de la formación policial en el nuevo Plan de Seguridad Pública del @Minterioruy con la convicción de que es un tema central de la propuesta y muy necesario. Y otros temas de la agenda del presente en Uruguay como la situación de calle y la política Internacional.
Ayer estuve en @ladiaria radio conversando sobre distintos temas que hoy nos interpelan como sociedad.
Entre ellos, la creación del comisionado parlamentario para la infancia, una herramienta necesaria para cuidar mejor a nuestros niños y niñas.
La propuesta busca asegurar el seguimiento de cada situación y garantizar que cada denuncia recorra su camino con las debidas garantías.
Comparto la entrevista completa:
https://t.co/t2DJmCZHL1
ORGANIZAN SHOW Y SUBASTA SOLIDARIA PARA APOYAR A GONZALO MORATORIO
Daecpu y Gustavo “Pato Celeste” Torena organizan un espectáculo con subasta para recaudar fondos para Gonzalo Moratorio, quién está en tratamiento por un tumor y necesita apoyo económico para afrontar su situación. La intención es reunir figuras del deporte y la cultura en mayo.
El evento y los participantes
La idea surgió de Torena que le pidió una camiseta a Alfredo Jaureguiverry, presidente de Cerro y Daecpu, para subastar, pero desde Daecpu se propuso un evento más grande. La intención es organizar un espectáculo con subasta de camisetas, trajes de carnaval y cuerdas de tambores.
Participarán figuras del deporte como el "Chengue" Morales, Raúl Recoba y Marcelo Capalbo, así como artistas como el Lobo Núñez y la murga Asaltantes con Patente. También buscan sumar actores políticos e instituciones para ampliar el alcance.
Objetivo y fecha
"Va a ser un gran espectáculo estilo Teletón para recaudar fondos para tan noble persona”, manifestó Torena, quíen agregó que la intención es que este evento se realice, a más tardar, a mediados de mayo en el Antel Arena.
(+) en Montevideo Portal: https://t.co/ncO3ldMeR4
Este es el golpe más demoledor, y más trascendente para los Estados Unidos, que haya recibido Trump. Es el anuncio de su hundimiento y su destitución.
(El final de la carta de renuncia de Joe Kent)
..."Como veterano que fue desplegado en combate 11 veces y como esposo Gold Star que perdió a su amada esposa Shannon en una guerra fabricada por Israel, no puedo apoyar enviar a la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no beneficia en absoluto al pueblo estadounidense ni justifica el costo de vidas estadounidenses.
Rezo para que reflexione sobre lo que estamos haciendo en Irán y para quién lo estamos haciendo. El momento de una acción audaz es ahora. Usted puede cambiar el rumbo y trazar un nuevo camino para nuestra nación, o puede permitir que sigamos deslizándonos hacia el declive y el caos. Usted tiene las cartas en la mano.
Fue un honor servir en su administración y servir a nuestra gran nación".
La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. La misma que hemos mantenido en Ucrania y Gaza.
No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a la población civil.
No a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de bombas.
No repitamos los errores del pasado.
NO A LA GUERRA.
The attacks on Iran by Israel and the United States are illegal, unprovoked and unjustifiable.
Peace and diplomacy was possible. Instead, Israel and the United States chose war.
This is the behaviour of rogue states — and they have jeopardised the safety of humankind around the world with this catastrophic act of aggression.
Our government must condemn this flagrant breach of international law, and urgently pursue a foreign policy based on justice, sovereignty and peace.