nunca está de más recordar que la mayoría de agresiones sexuales no suceden en un callejón con un desconocido sino que se dan en espacios conocidos con personas conocidas
No sabéis la envidia que me dais los que trabajáis en el mismo lugar en el que está vuestra familia. Los que no os pasais la vida en estaciones. Los que no tenéis que prever y programar cada encuentro. Los que no tenéis que mirar cada poco el reloj porque se acerca la despedida.
Buenos días no puedo parar de pensar en cuando Bárbara Lennie dice acerca de su futura hija en Las chicas están bien “Espero que seas fuerte y valiente, pero también frágil y suave”
Anaïs Nin: «Me canso mucho porque todo me afecta y me conmueve. Nada me deja indiferente. Cada persona que veo afecta mis sentimientos, mi simpatía, mi piedad; o despierta mi creatividad. Tengo que entrometerme»
estoy hasta el puto coño de que las agresiones sexuales se califiquen como “las de verdad” y “las de menor grado”.
que tu puto jefe que te dobla la edad te plante un beso en el mejor momento de tu carrera y encima se dedique a decir que le buscaste tú cuando hay pruebas de (+)
Cómo no vamos a tener miedo las mujeres a denunciar, si aun habiendo visto todo el mundo un abuso sexual y un abuso de poder en directo, se le concede al agresor un espacio rodeado de cámaras y de micrófonos para anular a las víctimas de violencia sexual entre vítores y aplausos.
El terror que produce ver tantos aplausos después de ese discurso. El terror de ser consciente de que no se sepa qué se ha hecho mal o que se piense un “no es para tanto” porque hay conductas que suponen agresiones pero no se ven como tal porque están asumidas en la sociedad
Hay algo sintomático en que una persona solo tenga amistades efímeras y ninguna amistad dure con el paso del tiempo (y con sintomático me refiero a problemático-consumo de personas a la carta).