Leyendo tuits, veo que los bomberos de Valencia han pasado de héroes a villanos casi de un día para otro. Cuando los necesitaban, eran los héroes. Ahora que no hay fuego, se les cuestiona.
Me recuerda a cuando se pasó de los aplausos a las pintadas llamándonos asesinos.
Estos MACHISTAS consideran que para hablar de una de las mejores deportistas del mundo es necesario citarme a mí, que estoy viendo los Juegos tumbado en un sofá, sólo porque soy un HOMBRE famoso. Es despreciable e injusto, y debe parar ya.
Aprovechando que ahora a todo el mundo le preocupan los trombos y sus consecuencias, paso a recordaros que es más fácil que se te forme uno por estar todo el día tirado en el sofá con el móvil que por ponerte una vacuna.
Hoy han fallecido de Covid 291 personas y ya ni sorprende, ni se comenta ni nada... Es más, dicen en la televisión que los casos siguen a la baja, y te lo tomas como algo positivo. Me parece brutal el costumbrismo y la desconexión de la realidad.
El 12 de Marzo me llamaron del hospital, me rescindían el contrato para darme una baja en la 3B, la primera planta que se destinaría para pacientes COVID, dije que si sin pensarlo, un contrato largo acostumbrada a contratos de días era un sueño, pero nada más lejos de la realidad
No todo el que se contagia de coronavirus lo hace por imprudente. Si queremos que la gente informe en cuanto tenga síntomas y atajar el problema rápido, deberíamos dejar de criminalizar los contagios.
Hace unos días, me querían como rastreador pero como condición fundamental de que fuera explícitamente voluntario, es decir, sin salario. Hoy, Ayuso ha pagado a una empresa privada 6000€ por rastreador (120000€) EXTRAS para contratarlos. ¿No había dinero? No había VERGÜENZA.
Tengo un chiste sobre saltarse la distancia de seguridad en plena pandemia, mientras disfruto viendo cómo torturan otros seres y luego critico la manifestación del 8M.
Ah, no, perdón... No era un chiste, que me he liado.
Madrid es 3 veces Nápoles, 7 veces Liverpool y 30 veces Cádiz. Y ahí quedan las fotos. Ni un alma en Cibeles.
Cómo habrá sufrido esta ciudad para renunciar voluntariamente a celebrar una alegría así. Qué ejemplo de civismo para España y el mundo.