Creer en la Divina Providencia es confiar en que Dios guía amorosamente la creación y se ocupa de todas las necesidades humanas, personales y generales.
“Sí, Madre querida, tú te has abajado hasta la tierra para aparecerte a una débil niña… Tú, reina del cielo y la tierra, has querido servirte de lo que había de más humilde según el mundo" (Santa Bernardita).
Ruega por nosotros.
San Bernardo de Claraval, Doctor de la Iglesia y famoso por su amor a la Virgen María
“Si se levanta la tempestad de las tentaciones, si caes en el escollo de las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella del Mar: ¡invoca a María!”.