@SeniorManager La gente de derechas no tenemos tantos problemas en criticar a la derecha. Votar un partido no le convierte en tu dueño ni a ti en su esclavo para siempre. Hay que ser más crítico con aquel al que das tu voto.
No puedo imaginar cómo mujeres de izquierdas, tan feministas siempre, son capaces de tirarse 10 años culpando a los hombres españoles de ser violadores en potencia, criminalizando la cortesía, chillando porque el gimnasio o el aire acondicionado son machistas, volviéndonos locos con los micromachismos pero, cuando de verdad llegan hombres que sí son violadores en potencia por cultura y religión, entonces se vuelvan mudas. No asimilo que rechacen hablar de esas niñas y mujeres ya violadas y de las miles de ceutíes que viven con un miedo atroz, que lloran de impotencia o ya ni salen solas a la calle.
No alcanzo a entenderlo, me es imposible comprender ese nivel de miseria moral. No sé si las mujeres de izquierdas son todas psicópatas, sectarias enfermas o solo unas hijas de puta sin paliativos.
No sé si os acordaréis, pero hace un mes el tren vivía en España el mejor momento de su historia.
Pues ha sido descarrilar un tren, chocar con otro, fallecer 46 personas y ahora tenemos un sistema ferroviario mediocre por culpa de Rajoy, que dejó de ser presidente en 2018.
El gitano tapándose con una silla, el bombero con más miedo que un pavo el día de Navidad y la causa del humo es una rata achicharrada. Si este país no existiera habría que inventarlo.
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Buen momento para recordar uno de los mejores videos que he visto en la red.
‘Quien quiere una casa en Caracas. Aquí en Madrid es fácil ser comunista, gilipollas’
El mensaje de una venezolana a la izquierda: “Años invadidos por rusos, chinos, iraníes y cubanos explotando nuestros recursos y ahora vienen a preocuparse por el petróleo”.
Inicio y final del último concierto de Extremoduro/Robe de mi vida.
🏘️Salamanca, 28/09/2024.
"Harto de esperar a que viniera a verme a cualquier hora, sí, la suerte, me quedé esperando a que viniera a verme a cualquier hora, sí, la muerte, que diga: "Es hora y vengo a verte"".