Las personas que se mudaron al extranjero solas a los 20 años se encargaron de todos los trámites, cuentas bancarias, visados, impuestos, empleos, alojamiento y diferencias culturales.
Esta gente ya no le teme a nada.
mi love language no son las palabras bonitas, es quedarme cuando todos se van, es escucharte cuando no quiero hablar con nadie, es darte mi energía cuando ya no me queda casi nada.
Porque lo único que no sé fingir es la exclusividad de mi entrega.