No sé si Sevilla será la mejor ciudad del mundo, pero el sevillano probablemente sea el más feliz y menos acomplejado. Va a las fallas y disfruta, va al carnaval y disfruta, va a los San Fermines y disfruta, lo llevas a la comunión de tu prima cuarta en Navarra, y disfruta.
Qué rabia la expulsión de hoy. De verdad, cuesta asimilar que dos concursantes tan completas, tan distintas y tan necesarias para la edición, estén nominadas en la gala 7💔
Laura ha sido, desde el primer día, una de las voces más impresionantes que ha pasado por OT en los últimos años. Técnica, emoción, fuerza, elegancia… lo tenía todo. Y aun así, ha sido una de las más infravaloradas dentro y fuera. No ha hecho ruido, ha hecho música. Y eso, en un programa donde a veces se valora más el personaje que el talento, le ha pasado factura. Pero justo ahora, cuando por fin se estaba reconociendo su valor, cuando más apoyo y cariño estaba recibiendo, se va. Qué injusto.
Y Olivia, esa personalidad tan suya, esa mezcla de inocencia y autenticidad que tanto falta en esta edición. Tiene una sensibilidad especial, una forma de mirar el mundo que se refleja en cada actuación, en cada gesto. Su presencia escénica, su carisma, su frescura, su naturalidad… la hacen única. Tiene el brillo de una futura estrella del pop en España, esa forma de estar en el escenario que te atrapa sin que sepas por qué.
Hoy, sinceramente, perdemos todos.