En estos tiempos de lucha, mir hacia atrás y valoro el camino que hemos recorrido para reivindicar nuestras causas. Orgullosa de ser mujer,de hondear las banderas diversas de la comunidad LGBTIQ+ y de sentir que puedo resistir por mi género ¡Somos las voces que nunca se callarán!
Solo quiero convertirme en una mujer tranquila ante cualquier situación. Esa es mi mayor meta, la serenidad. Estoy cansada de la irritación, el enojo, la tristeza, la rabia y todo lo demás.