Ya salí a tocar pasto y el pasto era sintético, las aves eran cámaras del gobierno, el viento veneno industrial producido por máquinas que comen humanos y el verano era una mentira, el infierno disfrazado de sonrisa. Prefiero recostarme en los pastizales digitales de Twitter.
Estoy hasta la verga que me quieran tener viviendo en Reynosa no saben cómo odio esa puta ciudad siempre me sentí muy infeliz y fuera de lugar, por más que me la tenga que estar pelando y muriendo de hambre en Mty me siento libre y satisfecha