DOPAMINA DIGITAL Y LA ECONOMÍA DE LA ATENCIÓN
La tecnología digital se ha convertido en una adicción global que “ha secuestrado nuestras mentes”, según afirma Tristan Harris, especialista en ética de la tecnología.
Dentro de esta economía de la atención, el "combustible" que hace funcionar las redes sociales y otras plataformas de extracción de datos es la llamada "dopamina digital". Es la dopamina, que aumenta al interactuar con el newsfeed de Facebook, al anticipar likes de Instagram o al pensar que tal vez hemos recibido un mensaje, la que nos hace seguir pulsando la pantalla y pasando más tiempo "conectados" –tiempo que alguien siempre está capitalizando–, con la esperanza de encontrar a cada instante algo que nos produzca placer y nos dé sentido.
El problema de habituar el sistema de dopamina a estas recompensas fáciles e intermitentes (pero constantes y siempre disponibles) es que hace que otro tipo de tareas que no traen una recompensa cercana o inmediata nos sean más difíciles. a tecnología digital nos hace un poco como niños impacientes que no saben esperar a recibir un caramelo o o juguete, siendo que las actividades que no suelen presentarnos una gratificación inmediata o que no presentan un beneficio personal evidente (ahí donde podemos postergar el placer, diría Freud) son las que nos hacen verdaderamente humanos, nos permiten crecer y nos llevan a los aspectos sublimes de la existencia; nos hacen movernos hacia un plano de significado y propósito y ya no sólo de goce y autogratificación.
El poeta sufí Rumi dijo: "Tira tu manojo de trigo para convertirte en el campo de trigo."
El PPCPyS felicita a Mariana Ramos Ríos, egresada de nuestro Programa de Posgrado por haber obtenido el Premio "Junior Scholar Award for Excellence in Research"
¡Muchas felicidades! 👏👏
El miedo a perderse de las cosas (FOMO) es una ansiedad social producida por la cantidad de opciones que se nos presentan hoy en día. La causa de este fenómeno es estar constantemente conectados. #detoxdigital