Hoy me siento como Kafka cuando escribió: «estoy constantemente tratando de comunicar algo incomunicable, de explicar algo inexplicable para hablar de algo que sólo siento en mis huesos, y que sólo puede ser experimentado en estos huesos».
es increíble el contraste cuando vivis solo que a la mañana te encontras en el mejor momento de tu vida sin que nadie te rompa los huevos y cuando se hace la noche empezas a considerar colgarte una soga al cuello