Las mujeres más lindas, inteligentes y exitosas que conozco le han rogado intensamente al menos a un man en la vida así que yo no pienso sentirme mal por esa intensidad.
Hay algo liberador en poder reconocerlo abiertamente porque siempre es algo que una hace calladita.
Ni hablar de compartir un ascensor con vecinos, gente que prefiere esperar el siguiente, o directamente incapaces de esperarte para subir cuando te ven venir, algo tan simple, preocupante
Se romantizó tanto el trabajo remoto que mucha gente no se da cuenta que trabajar desde tu casa todos los días te aísla y te deprime.
Muchos te venden que trabajar desde el sillón es el éxito pero estamos creando una generación con ansiedad social que no puede sostener una charla de 5 minutos cara a cara.
Hay que salir más o está bien el homeoffice fulltime?
La gran diferencia es que ni siquiera es hablar mal del esposo como individuo, cosa en la que SI se basa el “humor” de los hombres, sino que es mostrar una realidad que ha sido ignorada por tantos…
Es curioso como los hombres si pueden hablar mal del matrimonio al punto que se ha vuelto un subgénero de comedia
Pero cuando lo hace una mujer ahi si es "propaganda anti-matrimonial" ganándose todo tipo de insultos
@_J5911@BurgerFcts No se puede opinar de lo que se ignora, un ceviche, una arepa, una feijoada, no cura to etc son comida para salir del paso. Leíste chips y se ve que fue lo único que se te quedó. Prepara una de esas comidas equis y avisa
El auge de una cultura postalfabetizada -pantallas, vídeos cortos, textos fragmentados- no solo está erosionando la concentración y la lectura profunda. Está empezando a generar una nueva forma de desigualdad cognitiva. The New York Times
Como con la comida ultraprocesada, leer bien exige recursos, tiempo y entorno. La “lectura experta” reconfigura el cerebro y sostiene ciencia, democracia y pensamiento crítico. Si se convierte en un lujo, las consecuencias serán sociales y políticas https://t.co/YJaCTIzHn0 https://t.co/p4hpCWjgyJ
No existe Latinoamérica unida, por eso es el tercer mundo. Desde Mexicali hasta Ushuaia todos se odian y piensan que otros son más pobres. feos y negros que ellos. Sufren de lo mismo, es lo mas latinoamericano que existe.
En ningún momento que te abran la puerta del auto fue tema de discusión en los círculos feministas y aún así, siempre siempre siempre usan ese ejemplo para criticar al movimiento. No es casual.