Administradora.
Esperando todo de mi para no esperar nada de nadie!
La vida no te quita, simplemente te resta lo que no te hace falta! Que no me falté un buen ☕
La vida también es una universidad de aprendizaje, en la que lo primero que debemos aprender es a ser mejor Ser humano y ponerlo en práctica día a día, sin olvidar hacer el bien sin mirar a quien...
Feliz inicio de semana
Hay días en los que uno cree que puede con todo.
Pero hay momentos que rompen cualquier fortaleza, que silencian las palabras y hacen que el corazón se sienta demasiado pesado.
Normalmente aguanto todo... pero esta vez me colapsó el corazón 💔🇻🇪
Ayúdenme a difundir por favor, todavía estamos en la búsqueda de Shantal Quintero y Antonio Nasri, quienes aún se encuentran atrapados entre los escombros del edificio Petunia I en los palos grandes Altamira, junto a otros residentes. Ya van para cuatro días atrapados,
Se necesita apoyo en edificio Petunia en Altamira, Caracas al 28/06 4:00 pm para labores de rescate/remoción de escombros: Gatorade, barras de proteína, comida de fácil consumo que permita a protección civil o voluntarios seguir. Favor RT. #terremoto#terremotovenezuela#caracas
“En México los jefes sí entramos. Yo soy el jefe, yo soy el que tiene que ir en la punta, yo soy el que si me apendejo me mu3r0”
Con esas palabras Héctor Méndez, “El Chino”, mejor conocido como El Topo Mayor explicó por qué nunca manda por delante a un joven o a alguien sin experiencia: porque en un rescate bajo escombros, un error puede costar la vida.
Desde 1985, tras el terremoto que marcó a la Ciudad de México, Héctor Méndez convirtió el dolor en misión; no era rescatista profesional antes de ese sismo.
De acuerdo con entrevistas, trabajaba en Hacienda, era bilingüe y tenía 38 años cuando el terremoto cambió su vida.
Llegó a Tlatelolco buscando a su hermano, entró a los escombros y terminó encontrando una vocación que lo llevaría a fundar una de las brigadas de rescate más reconocidas del país: los Topos Azteca.
Él mismo ha contado que ha trabajado en Norte, Centro y Sudamérica, el Caribe, Europa, África, Medio Oriente y Asia. Para él, los Topos no son solo un equipo: son su familia.
Y hay una frase que resume el peso de esa responsabilidad: “En mi grupo, en 36 años, no ha muerto nadie”.
No es casualidad. Es disciplina, experiencia y una forma de liderazgo donde el jefe no se queda atrás dando órdenes: entra primero, se juega la vida primero y responde por los suyos.
Héctor Méndez descubrió su vocación entre escombros, polvo y tragedia. Desde entonces decidió hacer algo que pocos se atreven:
entrar donde otros no pueden, para buscar vida donde todos temen encontrar muerte.
#ToposAztecas #orgullomexicano #mexico #valiente