El truco más importante en la vida: comprender que puedes reinventarte en cualquier momento. Nuevos hábitos, nuevos estándares, nuevo grupo de amigos, nueva carrera, etc. No hay ninguna regla que diga que tienes que seguir siendo la persona que siempre has sido.
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.
a veces realmente me dan ganas de decirle a la gente cuando organices tu vida y te comportes como un adulto funcional me avisás, pero solo digo:
jajaja
Dormir bien, compartir tiempo con gente que quiero, pasear, escuchar música que me gusta, escribir sin prisa, leer en el sofá estirada, tomarme un café, pensar en las cosas que quiero hacer, sentir que estoy dónde quiero estar... si no es la felicidad se le parece muchísimo.
A veces no es que cambies, es que tu cuerpo sabe antes que tú qué personas ya no te hacen bien, qué lugares dejaron de ser hogar, qué cosas ya no te llenan. Escúchalo. Respétalo.
Un día se te quita el miedo de perder a las personas, de empezar de cero, te vuelves adicta a tu tranquilidad y aunque a veces la soledad duela y los nuevos comienzos sean difíciles, entenderás que siempre vas primero y que por nadie vale la pena apagarse, descoserse o romperse.