Si un día se enteran de la noticia de que fui brutalmente destrozado por un jaguar, sepan que mis últimas palabras fueron "pspspspsps gatito qué cosa tan linda"
Hoy la mayoría de puntos de acopio en Bogotá estaban a reventar.
No subestimen esta ciudad. Puede llover, hacer frío y amanecer gris, pero cuando toca sacar carácter, los rolos siempre nos paramos duro.
Fue más rápida la acción del futbolista Jhon Arias para llevar médicos e insumos en un avión privado al epicentro del terremoto. Aún así, 24 horas después del MinInterior no tenía idea de qué sucedía en Chocó. Calculen cómo serán estos 4 años, pedirán milagros.
Japón, experto en terremotos, y China, con miles de rescatistas y tecnología de búsqueda avanzada, ofrecen ayuda y siguen esperando. Si el que se demoraba era Petro, ya estarían pidiendo debates de control político. Como es Abelardo, ahora la paciencia es una virtud republicana.
Abelardo se ríe, manda besos y posa antes de dar un reporte de más de 100 muertos por el terremoto que hoy enluta a Colombia.
Ni ante una tragedia tan dolorosa deja de creer que anda en un show y en alfombra roja.
Ya pasó la campaña, dedíquese a atender a las víctimas de la tragedia. Asuma pues!
Cali está prácticamente en toque de queda: militarización, miedo, restricciones absurdas... Abelardo de la Espriella se posesiona en un acto despótico, triste, ridículo. Y es inevitable compararlo con la alegría y la inmensa fiesta popular de hace 4 años. El contraste es abismal.