madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevas dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario
Espero que algún día alguien me ame tanto, pero tanto, que le de pánico hacerme derramar una lagrima, y que le asuste la idea de pensar en hacerme mal y lastimarme.