No sé por qué piensan que los que pedimos contenido queremos violencia. 😂 No estamos pidiendo pleitos 24/7, estamos pidiendo ENTRETENIMIENTO.
Queremos sketches, juegos, bailes, cantos, bromas, dinamic… que ellos mismos creen situaciones y nos den historias #LaCasaDeLosFamososMx
La Casa no está aburrida. Está mal contada.
Después de un mes de #LaCasaDeLosFamososMéxico, con 15 habitantes todavía dentro, el diagnóstico fácil es: “esta temporada está aburrida”.
Pero quizá el problema no es solamente el cast.
Quizá el problema es que el programa no está sabiendo contar su propia historia.
Un reality no vive del pleito. Vive de la narrativa.
Necesitamos entender quién quiere qué, quién confía en quién, quién está jugando con quién y, sobre todo, qué consecuencias tiene todo eso.
Si A se pelea con B el martes, pero el jueves desayunan juntos como si nada y el domingo la gala ya está contando otra historia, no hay acumulación.
No hay tensión.
No hay historia.
Y ése es uno de los grandes problemas de esta temporada: pasan cosas, pero pocas parecen cambiar realmente el tablero.
Quince personas siguen siendo demasiadas historias
Después de un mes todavía hay 15 habitantes.
Son 15 personalidades, alianzas, conflictos y conversaciones compitiendo por nuestra atención.
En teoría, eso debería producir muchísimo contenido.
En la práctica, produce ruido cuando no existe una jerarquía narrativa clara.
Empiezas a entender una relación y la cámara cambia.
Comienza una conversación importante y nos vamos a otra habitación.
Alguien parece estar construyendo una estrategia y desaparece durante horas.
No necesariamente falta contenido.
Falta saber dónde mirar.
El 24/7 debería ser el corazón del programa
La promesa del formato es precisamente poder observar lo que una gala no puede mostrar: conversaciones largas, silencios, pequeños gestos, alianzas que empiezan casi sin que nadie lo note.
Pero eso exige una buena realización.
Una cámara mal elegida puede matar una historia.
No porque mostrar a alguien cocinando sea aburrido —la cotidianidad puede ser extraordinaria en un reality— sino porque tiene que existir contexto.
Si mientras ocurre una conversación que puede cambiar una alianza estamos viendo otra habitación durante veinte minutos, el problema no es que los habitantes “no den contenido”.
El problema es que nosotros no lo estamos viendo.
Y después llega la edición
Las galas tienen otro trabajo fundamental: tomar una semana caótica de convivencia y convertirla en una historia comprensible.
Una buena gala debería hacerte pensar:
“Ahora entiendo qué pasó.”
Una gran gala:
“Necesito saber qué va a pasar mañana.”
Pero cuando la edición no identifica los vínculos y conflictos que realmente están moviendo la casa, aparece una desconexión entre quienes ven el 24/7 y quienes solamente ven las galas.
Unos sienten que vieron una historia.
Los otros reciben otra.
Y ambos terminan con la misma sensación: que nada avanza.
No necesitamos más pleitos. Necesitamos tensión.
Ésta es probablemente la confusión más grande.
Entretenimiento no significa gritos diarios.
La tensión puede ser mucho más pequeña: dos personas que ya no confían entre ellas, una alianza fracturándose, alguien descubriendo que su amigo lo nominó, una persona dándose cuenta de que está en el grupo equivocado.
Todo eso tiene algo en común:
abre una pregunta.
¿Y ahora qué va a pasar?
Ésa es la gasolina de un reality.
Cuando puedes apagar el 24/7 durante seis horas y no sentir que podrías perderte nada importante, existe un problema mucho más serio que la falta de escándalo. Lo hice ayer, después de las etiquetas.
Falta FOMO.
Quizá estamos culpando demasiado al casting
Claro que algunos participantes son más televisivos que otros.
Pero decir simplemente “el cast está aburrido” también libera demasiado rápido de responsabilidad al programa.
Una persona fascinante puede desaparecer con una mala realización.
Y alguien aparentemente ordinario puede convertirse en un personaje enorme si tenemos tiempo suficiente para entender qué quiere, qué le molesta, de quién desconfía y qué contradicciones tiene, como Memo Shutz.
Los buenos realities no necesitan personas haciendo cosas extraordinarias todo el tiempo.
Necesitan personajes que aprendamos a leer.
Por eso pedirles solamente que “despierten” quizá no resuelva demasiado.
Los habitantes tienen que jugar.
Pero Producción también tiene que hacer su parte:
encontrar las historias, seguirlas, dejarlas respirar y después contarlas.
Tal vez #LaCasaDeLosFamososMx no necesita que pasen veinte cosas más.
Tal vez necesita que las cinco cosas interesantes que ya están pasando tengan principio, desarrollo y consecuencias.
Porque un reality no necesita caos permanente.
Necesita una razón para regresar mañana.
Y después de un mes, ésa sigue siendo la gran pregunta:
¿qué historia nos están contando?
@LaCasaFamososMx@vix@EndemolShineUS@TUPrensa@TUDNMEX@GalileaMontijo@ronogueron@pablo_chagra@diegodeericemx
@lacomadritaof_ Yo no estuve de acuerdo contigo en la casa de Telemundo, pero la verdad se respeta, cada quien sus gustos…ahora me encanta el apoyo a Memo 🥰🤗