No me hago la víctima.
Sé perfectamente en qué momentos reaccioné mal, qué dije, cómo lo dije, y me hago cargo. Pero también tengo claro algo: No todo empieza en mí; hay palabras, gestos, silencios que empujan. Hay faltas de respeto que no son casualidad y no voy a hacerme la desentendida para que otros queden tranquilos.
Porque hacerse cargo no es lo mismo que hacerse responsable de todo. Yo reviso lo mío, pero no voy a cargar con lo que otros hacen como si fuera mío.
Estaba viendo mis borradores y me encontré esto:
“Estás intentando florecer en un lugar donde nadie riega ¿por qué encogerte si tu amor siempre ha sido grande?”
Ay 🥲