Sufrir una infidelidad es como un puñetazo emocional que no ves venir. Te deja tambaleando, cuestionándote todo: tu relación, tu confianza, incluso tu propio valor. Pero vamos a dejar algo claro desde el principio: la infidelidad no es tu culpa.
Querido octubre🩷✨🤞🏼Tengo las manos abiertas y el corazón dispuesto para TODAS las cosas lindas, buenas y bendecidas que me merezco.
Que se nos cumpla eso que solo sabemos nosotros mismos