Nuevos cuadernos, olor a lápiz recién sacado de punta y nervios escondidos detrás de sonrisas tímidas.
En un pasillo cualquiera, hay un niño que camina solo, deseando que alguien lo mire sin reírse. En un pupitre cualquiera, hay una niña que baja la cabeza porque no quiere que noten que está triste. El cole debería ser un lugar donde aprendamos de números y letras, sí, pero también de abrazos, de manos tendidas y de esas pequeñas valentías que no se escriben en la pizarra.
Valentía es pedir perdón cuando una broma duele. Valentía es acercarte a quien siempre se queda al margen. Valentía es no reír cuando alguien se cae, sino tenderle la mano para levantarse.
La vuelta al cole debería ser eso:
Un lugar donde nadie se sienta solo en el recreo. Donde el miedo se cambie por amistad. Donde aprendamos que lo más bonito no está en los libros, sino en cómo tratamos a los demás.
Porque al final, cuando cierras la mochila al final del día, lo que más pesa no son los cuadernos… sino la forma en que hiciste sentir a los otros.
“Domingos que no avisan”
Hay domingos que pesan más que otros.
Como este. Que no hace frío, pero igual se te cuelan las ganas de que alguien te arrope. Que no llueve, pero todo huele a despedida.
Es ese momento en que la ciudad se calla, los grupos de WhatsApp se apagan y las luces de las ventanas parecen decirte “hasta mañana” aunque tú no quieras dormir.
Y tú ahí, mirando el techo o el móvil, como si alguien fuera a escribirte justo ahora.
Como si el mensaje que no llegó en toda la semana, fuera a llegar hoy.
Spoiler: no llega. Pero igual lo esperas.
Pones una canción suave, te preparas una cena que ni siquiera te gusta mucho y piensas en todas esas personas que ya no están, pero que siguen en tu playlist.
Y te dices que está bien. Que está bien sentir. Que está bien no estar bien.
Que mañana será lunes, sí.
Pero que ojalá también sea un poquito nuevo.
Porque tal vez lo bonito de los domingos tristes… es que solo duran un rato.
Y tú, sin darte cuenta, ya has sobrevivido a muchos.
𝑳𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒆𝒏 𝒑𝒂𝒖𝒔𝒂
A veces la vida se pone en pausa. No porque quieras, sino porque todo se rompe sin avisar. Te despiertas un miércoles y ya no eres el mismo. No sabes bien qué pasó, pero lo sientes… como si alguien hubiese apagado la luz desde dentro.
Y entonces llegan los días grises, esos que pesan. Los que no salen en las fotos.
@mrw_es Hombre, todos, todos…yo sigo esperando mi pedido realizado el día 2/12. Así que apuntad como propósito de año nuevo:
-dejar de mentir
-no perder los pedidos de los clientes
-no jugar con las ilusiones de la gente
¡GRACIAS! @MRW_clientes@elcorteingles@elcorteinglesac
@Niusonlinerepor @DHMarta @elcorteingles@elcorteinglesac@elcorteinglesac tenéis muy poca vergüenza. Acatando los tiempos de espera, en una llamada que sigue sin solucionar mi problema decidís colgar porque tenéis mucho volumen…. hace 21 días que hice un pedido y todavía no habéis entregado ni reponéis ni hacéis nada. De pena 😤
@DHMarta @elcorteingles@elcorteinglesac Marta, olvídate, a mí me enviaron ese correo el día 12 y de nuevo el 17, que “su pedido está en reparto y en 48h será entregado “ y ni una cosa ni otra. 18 días después el pedido no ha sido entregado. SUERTE
@DHMarta @elcorteingles@elcorteinglesac Propongo que ECI deje de operar con MRW y revise a su propio personal que no hace seguimiento de entregas ni filtra los pedidos pendientes más antiguos.
Ahir vaig rebre el Premi València Nova del @Inst_Magnanim i ja puc dir que “Dels faristols als pòdcasts” és una realitat📙🤩
Gràcies a @VicentFlor i totes les treballadores del Magnànim per l’oportunitat, la dedicació, l’acompanyament i el dia tan bonic d’ahir.