¿Se imaginan ahora, en este momento, a alguien pensando en vacacionar en Sinaloa?
venir a trabajar a Culiacán...
considerando mudarse y hacer vida en alguna ciudad de Sinaloa...
valorando invertir en el Estado...
Una recepcionista del hotel Park Life Paradox en Santa Fe fue agredida brutalmente por un huésped sin que nadie interviniera y todo quedó registrado en video. El agresor ha sido identificado como Octavio Jorge Cortés Jiménez y sigue libre sin consecuencia alguna.
Sigue la búsqueda de Ana Amelí García Gámez, desaparecida el 13 de julio de 2025 en la colonia Héroes de 1910, alcaldía Tlalpan, Ciudad de México
#HastaEncontrarla@FiscaliaCDMX@FGRMexico@SSPCMexico
https://t.co/O7zixQAJZW
🚆 Así se vivió la falla en el Tren Maya
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📹 @IsraelHerreraMX
Acudí en días pasados a las oficinas de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), encabezada por la Lic. Martha Yuriria Rodríguez Estrada.
Lo hago como madre de Carlos Emilio Galván Valenzuela, desaparecido desde el 5 de octubre de 2025.
La Ley General de Víctimas reconoce que las víctimas tienen derecho a medidas de ayuda, asistencia y reparación integral. Reconoce también un principio fundamental: las consecuencias económicas derivadas del hecho victimizante no deben recaer sobre las víctimas.
La búsqueda de Carlos Emilio, de su paradero, de la verdad y de la justicia, no puede estar condicionada a la capacidad económica de nuestra familia.
Sin embargo, durante estos ocho meses hemos realizado esfuerzos económicos extraordinarios para continuar impulsando acciones relacionadas con su búsqueda.
Traslados.
Hospedajes.
Alimentación.
Reuniones.
Gestiones.
Comparecencias.
Viajes constantes.
No porque sea mi obligación.
Porque soy su madre.
Y porque cuando las instituciones no responden con la urgencia que una desaparición exige, las familias terminamos recorriendo el país para buscar respuestas que deberían llegar por conducto de las propias autoridades.
Por esa razón, esta familia presentó oportunamente la solicitud de reembolso de gastos contemplada dentro de los derechos que reconoce la ley.
No estamos solicitando favores.
No estamos solicitando privilegios.
Estamos solicitando el cumplimiento de derechos.
Hemos intentado localizar a la persona responsable de atender este tema. Volvemos a hacer un llamado ahora públicamente, es espera de respuesta.
Puede parecer un hecho menor.
Pero para una familia que busca a un hijo desaparecido, cada gestión pendiente representa tiempo, recursos y desgaste que siguen acumulándose sobre quienes ya cargan con el peso de una ausencia.
Si las autoridades realizaran plenamente las acciones de búsqueda e investigación que les corresponden, las familias no tendríamos que recorrer cientos de kilómetros para impulsar aquello que el Estado tiene la obligación de hacer.
La desaparición de Carlos Emilio ya nos ha costado demasiado.
La búsqueda de mi hijo no debería costarnos también los derechos que la ley nos reconoce.
Carlos Emilio sigue desaparecido.
Y mientras eso ocurra, seguiré exigiendo que la búsqueda, la verdad y la justicia sean una responsabilidad real del Estado mexicano y no una carga que termine recayendo sobre las víctimas.
A una madre le desaparecen un hijo una sola vez.
No debería tener que demostrar todos los días que también tiene derecho a buscarlo.
@CEAVmex@FGRMexico
#CarlosEmilio
#justiciaparacarlosemilio
Ayer desplegué una manta en el Monumento a la Revolución con el rostro de mi hijo, Carlos Emilio.
La sostuve frente a un país que sigue avanzando entre discursos, celebraciones y llamados a respaldar un proyecto de nación, mientras miles de familias seguimos sobreviviendo con la ausencia de nuestros hijos.
Y hay algo profundamente doloroso en esa imagen.
Porque días antes, en ese mismo lugar, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo había convocado para defender y celebrar el rumbo del país.
La misma plaza.
El mismo espacio.
Dos realidades completamente distintas frente a frente.
Por un lado:
discursos, narrativa política, celebraciones, plazas llenas y mensajes de fortaleza institucional.
Por el otro:
una madre sosteniendo la fotografía de su hijo desaparecido.
Y esa analogía retrata con crudeza el México que hoy vivimos.
Porque mientras desde ese espacio se hablaba de transformación, estabilidad y éxito gubernamental, yo llegaba días después al mismo sitio cargando 8 meses de angustia, incertidumbre y desgaste, en la búsqueda de mi hijo a Carlos Emilio.
Mi hijo tiene 21 años.
Un joven deportista, disciplinado, lleno de sueños, metas y una vida sana construida con amor, educación y valores.
Ama recorrer caminos en bicicleta.
Correr maratones.
Superarse.
Disfruta la gastronomía.
Construir su futuro.
No nació para convertirse en una ficha de búsqueda.
Desapareció el 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, Sinaloa, dentro del bar Terraza Valentinos, propiedad de Ricardo Velarde Cárdenas, entonces Secretario de Economía del Estado.
Porque después de ocho meses sigue siendo inverosímil que Carlos Emilio no esté en casa.
Inverosímil que un joven privado de su libertad siga sin regresar mientras las instituciones reorganizan fiscalías, redefinen competencias y administran tiempos.
Inverosímil que una familia tenga que convertir su dolor en manifestación pública para exigir que el Estado mexicano actúe con la urgencia, firmeza y transparencia que este caso exigía desde el primer día.
Y profundamente doloroso entender que en México una madre no solo tiene que sobrevivir a la privación de la libertad de un hijo… también tiene que sobrevivir al desgaste institucional, a la opacidad y a la sensación permanente de estar luchando contra estructuras demasiado grandes para una familia sola.
Ocho meses después, resulta legítimo y necesario cuestionar:
¿por qué un caso que fue atraído por la FGR termina moviéndose hacia otra instancia mientras Carlos Emilio sigue sin aparecer?
¿Qué explicación institucional existe para modificar el enfoque original del caso?
¿Y por qué ciertos contextos, relaciones y posibles responsabilidades alrededor de los hechos parecieran mantenerse permanentemente fuera del centro de la investigación pública?
Porque cuando las instituciones no logran devolverle respuestas a una madre, lo que termina fracturándose no es solamente una investigación.
Se fractura la confianza completa en el Estado.
Carlos Emilio no es una cifra.
No es una narrativa política.
Es mi hijo profundamente amado.
Y yo no voy a dejar de buscarlo.
#CarlosEmilio
#DóndeEstáCarlosEmilio
#HastaEncontrarlo
#DesaparecidosEnMéxico
#NiUnoMás
#justiciaparacarlosemilio
#mamanoserinde
@FGRMexico@ErnestinaGodoy_@Claudiashein@omargarciahar
¿Se acuerdan de la vacuna patria?
Resulta que @lopezobrador_:
Gastó mil MILLONES de pesos.
Privatizó los derechos de la vacuna.
Los científicos NO vieron el dinero.
Los ciudadanos NO vieron la vacuna.
Solo unas cuantas empresas fantasma recibieron los millones.
Fiscal Ernestina Godoy Ramos:
Me dirijo a usted con respeto, de mujer a mujer.
Soy Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio Galván Valenzuela. Hoy se cumplen siete meses de su desaparición forzada.
Nunca la había mencionado.
Pero hoy lo hago desde la esperanza.
Desde la confianza en su trayectoria, en su compromiso con la justicia y en el sentido humano que debe acompañar a quien encabeza una institución como la que usted representa.
Mi hijo desapareció en Mazatlán, en un contexto complejo, marcado por una crisis de violencia y de impunidad, y por circunstancias que exigen una investigación firme, clara y sin limitaciones.
A siete meses, no hay resultados.
Tampoco hay un rumbo claro para la investigación. Desde diciembre está en manos de la institución a su cargo.
Y aun así, creo que este puede ser el momento en que su intervención marque una diferencia.
El momento para demostrar que la justicia en México no es selectiva.
Que no solo se actúa frente a grandes estructuras criminales. Sino también frente al dolor concreto de una familia que espera.
Hoy hay miles de madres en este país que siguen buscando. Yo hablo desde ese lugar, pero también desde la confianza de que su labor puede respondernos.
En distintos niveles, hoy son mujeres quienes tienen en sus manos decisiones fundamentales.
Usted tiene en sus manos todo el poder de la Fiscalía General de la República.
Y por eso me permito hablarle con claridad y con respeto:
Ya son siete meses.
¿Cuánto más debe esperar una madre por su hijo?, ¿Quién le responde a una familia cuando el tiempo pasa y no hay resultados?
Confío en que usted comprende el peso de estas preguntas.
Y confío en que su actuación puede acercarnos a una respuesta.
Porque esto no es solo un expediente.
Es la vida de Carlos Emilio.
Es justicia.
#HastaEncontrarlo
#BuscamosACarlosEmilio
#DóndeEstáCarlosEmilio
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#HastaEncontrarles
#EnOracionporCarlosEmilio
#verdadyjusticia
@destacar
A quienes tienen en sus manos a Carlos Emilio:
No sé quiénes son.
Pero sé que pueden escuchar.
Y sé que, en algún lugar dentro de ustedes, algo aún siente.
Les hablo como madre.
Carlos Emilio es mi hijo.
Es vida.
Es todo lo que amo en este mundo.
Es un ser humano que siente, que respira, que necesita, que tiene una familia que lo espera todos los días… sin falta.
Hoy se cumplen siete meses desde que no sabemos de él.
Siete meses de despertar con el mismo vacío.
Siete meses de preguntarme si está bien, si tiene frío, si tiene hambre, si alguien le habla, si alguien lo mira como lo que es… un ser humano.
Siete meses de sostener un dolor que no descansa, que no se apaga, que no da tregua.
Esto no se aprende.
Esto se sobrevive.
Y aun así, lo que me mueve no es el odio.
Es amor puro.
Un amor que no se rompe, que no se acaba, que sigue aquí… incluso en medio de todo esto.
No busco venganza.
No hablo desde el castigo.
Solo quiero a mi hijo con vida.
Les pido algo más, desde lo más profundo de mi corazón:
cuídenlo… trátenlo bien.
Para mí, él es todo.
Es mi hijo.
Y quiero creer que ustedes también vienen de una madre.
Que hubo alguien que los sostuvo, que los miró con amor, que los cuidó.
El amor de una madre…
el dolor de una madre…
es de lo más sagrado e intocable que existe en este mundo.
Desde ahí les hablo.
Yo no sé qué los llevó hasta este momento.
Pero sí sé que hoy, lo que pase con Carlos Emilio… está en sus manos.
Y eso tiene un peso.
Porque dentro de cada persona existe un lugar donde aún vive lo humano.
Un lugar que no se apaga del todo.
Si en algún momento sienten silencio,
si algo dentro de ustedes se mueve,
si por un instante piensan en lo que significa perder a alguien que aman…
deténganse.
Escuchen eso.
Ese es el momento.
Ustedes pueden decidir que esta historia no termine en ausencia.
Pueden decidir que unos padres, una hermana, una familia, deje de vivir en esta incertidumbre.
Pueden decidir que un hijo regrese a casa.
No desde el miedo.
No desde la presión.
Desde lo humano.
Desde lo que aún puede salvarse.
Porque permitir que Carlos Emilio regrese no solo cambia su destino.
También habla de ustedes.
De lo que aún son capaces de hacer.
Hoy tienen esa posibilidad.
Devuélvanlo…
Permitan que vuelva a casa…
Permitan que, en medio de tanta oscuridad,
algo de luz exista.
Porque su vida importa.
Porque su ausencia duele.
Porque es mi hijo.
#HastaEncontrarlo
#BuscamosACarlosEmilio
#DóndeEstáCarlosEmilio
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#HastaEncontrarles
#EnOracionporCarlosEmilio
🔴“La esperanza no muere”, dice el chef Miguel Taniyama (@MiguelTaniyama) tras la licencia de Rubén Rocha Moya.
El activista convoca a una ‘Carnita asada por la paz’: “Ya está lista la carne, los grupos norteños, la banda, es una mezcla extraña de felicidad y de responsabilidad sobre lo que estamos haciendo”.
El empresario restaurantero me dice que “es momento de estar unidos”.
Critica a la gobernadora interina, Yeraldine Bonilla: “La vemos con cero pericia, estructura de trabajo”.
#AzucenaxFórmula
💔 A casi siete meses sin respuestas, Brenda Valenzuela Gil exige avances en la investigación por la desaparición de su hijo, Carlos Emilio Galván, ocurrida el 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, y lanzó un llamado a la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, para obtener resultados.
#PorLaMañana con Ciro Gómez Leyva (@CiroGomezL)
María Adela Morales Correa desapareció tras ser dada de alta del Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente Muñiz". A pesar de existir un proceso legal en curso, el Instituto no notificó a su madre sobre el egreso; horas antes, la institución se limitó a confirmar que la paciente se retiró por "voluntad propia".
Escuche la crónica del caso en #AlaUna:
https://t.co/KvtRpIY4dx
🚨 ¡ÚLTIMA HORA! 🚨
🙏 AYUDA A COMPARTIR 🙏
MARÍA ADELA HA DESAPARECIDO NUEVAMENTE 😭
La joven que permanecía internada en el Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente Muñiz" en la Ciudad de México, fue dada de alta, pero SIN QUE SU FAMILIA SEPA NADA DE ELLA.
El hospital informó que ya salió, pero sus familiares no tienen noticias, no saben dónde está ni con quién. 💔
📜 RECUERDO DE LO SUCEDIDO:
María Adela viajó desde Chetumal a la CDMX por una oferta de trabajo que le hizo Georgina Reus (también mencionada como Andrea Hernández en algunas fuentes), quien se convirtió en la persona responsable de su ingreso al hospital bajo el argumento de que "estaba mal de salud".
Su madre, Cristina Ramírez, la buscó por todos lados y logró localizarla internada, pero le negaron información y acceso hasta que obtuvo un amparo. Cuando la vio, la describió sedada, desorientada y con miedo, y aseguró que el documento donde supuestamente ella pedía no avisar a la familia no tenía su firma ni su forma de hablar.
Ahora, con esta nueva desaparición tras el alta, la angustia es mayor que nunca.
POR FAVOR, DIFUNDE ESTA NOTA. Ayúdanos a encontrarla y a que regrese con los suyos. Que la mano de Dios la proteja 🙏
#ULTIMAHORA #MaríaAdela #JusticiaParaAdela #AyudaANoLocalizarla
El 5 de octubre de 2025 desapareció Carlos Emilio Galván Valenzuela en Mazatlán, Sinaloa, tras ingresar a los baños de Terraza Valentinos, no puede analizarse de forma aislada.
Dicho lugar es propiedad de quien en ese momento se desempeñaba como funcionario público del Gobierno del Estado, Ricardo Velarde Cárdenas.
Este elemento, por sí mismo, establece una relación directa entre el último punto conocido de Carlos Emilio y una estructura vinculada al poder público estatal.
Su caso fue atraído por la Fiscalía General de la República debido a su alta relevancia, lo que implica una investigación con mayor alcance, mayor rigor y mayor responsabilidad legal.
Desde entonces, se han llevado a cabo actos de investigación dentro del marco institucional.
Sin embargo, a casi siete meses de su desaparición, no se ha establecido su paradero.
Este hecho no es menor.
En paralelo, autoridades de Estados Unidos han hecho públicos señalamientos en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Se trata del mismo gobierno, del mismo estado y de un contexto que hoy ya no solo es observado a nivel nacional, sino también internacional.
La convergencia de estos elementos —una desaparición sin resolver, un entorno previamente señalado y cuestionamientos sobre actores dentro de la estructura de gobierno— obliga a analizar el caso con un nivel de seriedad distinto.
No como un hecho https://t.co/0QHNMb71PI como un expediente más.
Sinaloa enfrenta una crisis de desapariciones que, en muchos casos, se enmarca en dinámicas de desaparición forzada o vinculadas a estructuras del crimen organizado.
Bajo este contexto, la falta de resultados en un caso de esta naturaleza no puede entenderse únicamente como una demora.
Activa una obligación legal reforzada del Estado mexicano.
Una obligación que no es solo https://t.co/E5jR3EOECQ también internacional.
Porque cuando existen indicios de un entorno comprometido, cuando hay señalamientos externos sobre posibles vínculos entre poder y crimen,la responsabilidad de investigar, buscar y esclarecer se eleva al máximo nivel.
No es https://t.co/tqChmvPvp7 es discrecional.
Es una obligación jurídica de debida diligencia, de búsqueda efectiva y de rendición de cuentas.
Y esa obligación hoy se observa más allá de las fronteras.
Porque México ha asumido compromisos internacionales en materia de derechos humanos que exigen:
📌 búsquedas inmediatas y efectivas📌 investigaciones independientes📌 resultados verificables
Cuando esto no ocurre, no solo falla un proceso.
Se incumple una responsabilidad del Estado frente a la vida.
Carlos Emilio Galván Valenzuela tiene nombre.Tiene una familia que lo busca.Y un caso que, por sus características, ya no puede entenderse solo dentro de los límites de un estado o de un país.
Es un caso que exige respuesta ante la sociedad y ante la comunidad internacional.
La urgencia es clara: establecer su paradero.
Y hacerlo con la transparencia, profundidad e independencia que este contexto —nacional e internacional— obliga.
#HastaEncontrarlo
#BuscamosACarlosEmilio
#DóndeEstáCarlosEmilio
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#HastaEncontrarles
#MadresQueBuscan
#nosfaltaCarlosEmilio
#NoEstamosTodos
#NosFaltanEllos
#VivosLosQueremos
#MéxicoSinDesaparecidos
#NiUnoMás
#NuncaMásOtraFamilia
#mazatlan
#desaparicionforzada
@destacar
🚨 Viajó por una oferta laboral, desapareció y la encontraron en un psiquiátrico
Cristina, una madre desesperada de Quintana Roo, localizó a su hija de 26 años en el Instituto Nacional de Psiquiatría tras dos semanas desaparecida en la Ciudad de México.
La joven, arquitecta de profesión, viajó por una oferta laboral, pero fue ingresada bajo protocolos opacos y sin el consentimiento de su familia, permaneciendo incomunicada y con signos de afectación emocional severa.
@ohernandezb con la información