Antes de que termine el día de la Escritora, una sola cosa quiero agradecer: haber entendido, gracias a Virginia Woolf, que para poder escribir una mujer necesita dinero y una habitación propia.
Constituí mi autonomía de la mano de históricas, leyéndolas. Ahí su grandeza.
Sí me siento afortunada de compartir sueños, metas, planes con las personas cercanas a mí 💜. Juntas y juntos nos impulsamos, apoyamos, aconsejamos. Nos amamos y admiramos. En colectivo podemos.