Cuando asumió, el gobierno, cuyo slogan, recordemos, era el de un gobierno “de emergencia”, no tenía un plan claro para enfrentar la crisis de seguridad. No sabían bien qué iban a hacer, pero hubo algo que sí tuvieron claro desde el primer día: priorizar la relación con Estados Unidos.
No había pasado ni un día desde que asumió el ministro Barros y ya había firmado una declaración impulsada por EE.UU.
Ahora nos dicen que fue solo una “declaración de buenas intenciones”. Pero el propio embajador estadounidense la presenta como un compromiso de Chile para profundizar la cooperación frente a las amenazas del hemisferio.
Entonces, ¿en qué estamos? Si no significa una adhesión, ¿por qué Estados Unidos la presenta como un compromiso? ¿Y por qué Chile está actuando con tanta rapidez en esta materia mientras todavía dice estar evaluando su incorporación al Escudo de las Américas?
Por eso solicité a la Comisión de Relaciones Exteriores oficiar a Cancillería para que aclare cuál es exactamente el compromiso que asumió Chile, qué implica esta firma y cuál es la posición del gobierno respecto del Escudo de las Américas.
El gobierno le debe claridad al país. No puede subordinar los intereses de Chile a los de otra potencia solo por una simpatía ideológica.
La Federación de Fútbol de Chile felicita a la Real Federación Española de Fútbol @rfef y a su selección @SEFutbol por la obtención de la Copa Mundial de la FIFA 2026™️🏆🤝