De niño, mi tío tenía familia, trabajo y un perro, y un día, sin más, se levantó, se metió en el bosque y se pegó un tiro. Nunca entendí por qué. Pero ahora que tengo 34 años, me impresiona que haya llegado al bosque.
Cuando la gente cree que has cambiado y que has desaparecido, pero en realidad solo te haces mayor y ahora cada movimiento tiene que tener sentido o dar dinero