El Olaya sí impone restricciones aeronáuticas en partes de Medellín, pero de ahí no se desprende que encarezca la vivienda de toda la ciudad ni que explique cuánto pagamos de más.
Planeación describe límites de altura distintos según el sector, y señala que también rigen los aprovechamientos del POT.
Para atribuirle un porcentaje del precio habría que comparar zonas y proyectos equivalentes y medir el efecto de esa restricción. No conozco un estudio que haga ese cálculo.
Además, liberar suelo para construir más alto no resuelve por sí solo la accesibilidad. En la Encuesta Origen-Destino 2025, el transporte público representó el 33,8 % de los viajes del Valle de Aburrá; frente a 2017, su uso cayó 14 %, mientras los viajes en transporte privado crecieron 22,3 %. Si densificamos sin mejorar la capacidad y cobertura del transporte público, podemos sumar hogares y viajes a una red vial ya congestionada.
Medellín sí necesita más vivienda: la Alcaldía estima que el 19,1 % de los hogares tiene déficit habitacional. Pero eso no prueba que el aeropuerto sea la causa principal de los precios. La pregunta es dónde construir, con qué mezcla de vivienda y con qué transporte, servicios y espacio público. Densificar cerca de transporte masivo y mejorar primero su capacidad puede ayudar; pensar que quitar una restricción aérea abarata toda la ciudad es una hipótesis que todavía necesita datos.
Eso sin mencionar que el Olaya hoy representa un hub de aviación regional que ni con una segunda pista el José María Córdova puede absorber. Son simplemente dos tipos de aviación no compatibles.
Medellín tiene una pista de 2 kilómetros atravesada en la mitad del valle. Y esa pista puede estar haciendo más cara la vivienda de toda la ciudad.
No por el ruido.
No por Airbnb.
Por geometría.
El Olaya Herrera limita la altura en buena parte de la zona plana y su cono de aproximación también bloquea densificación alrededor.
Entonces Medellín hace lo contrario de lo lógico: en vez de crecer donde es fácil construir, termina empujando vivienda hacia las laderas, donde todo cuesta más.
Y lo más absurdo es que llevamos décadas hablando de una segunda pista en Rionegro mientras seguimos operando dos aeropuertos separados por una montaña.
¿Cuánto del precio de la vivienda en Medellín estamos pagando simplemente por no haber resuelto esto hace 30 años?
@holdmybirra Eso sin mencionar que el Olaya hoy representa un hub de aviación regional que ni con una segunda pista el José María Córdova puede absorber. Son simplemente dos tipos de aviación no compatibles.
Saludos.
El Olaya sí impone restricciones aeronáuticas en partes de Medellín, pero de ahí no se desprende que encarezca la vivienda de toda la ciudad ni que explique cuánto pagamos de más. Planeación describe límites de altura distintos según el sector, y señala que también rigen los aprovechamientos del POT. Para atribuirle un porcentaje del precio habría que comparar zonas y proyectos equivalentes y medir el efecto de esa restricción. No conozco un estudio que haga ese cálculo.
Además, liberar suelo para construir más alto no resuelve por sí solo la accesibilidad. En la Encuesta Origen-Destino 2025, el transporte público representó el 33,8 % de los viajes del Valle de Aburrá; frente a 2017, su uso cayó 14 %, mientras los viajes en transporte privado crecieron 22,3 %. Si densificamos sin mejorar la capacidad y cobertura del transporte público, podemos sumar hogares y viajes a una red vial ya congestionada.
Medellín sí necesita más vivienda: la Alcaldía estima que el 19,1 % de los hogares tiene déficit habitacional. Pero eso no prueba que el aeropuerto sea la causa principal de los precios. La pregunta es dónde construir, con qué mezcla de vivienda y con qué transporte, servicios y espacio público. Densificar cerca de transporte masivo y mejorar primero su capacidad puede ayudar; pensar que quitar una restricción aérea abarata toda la ciudad es una hipótesis que todavía necesita datos.