Antes de empezar, mi corazón y mi amor a todas las personas que me han mostrado su apoyo frente a los ataques de los muñecos. 😉 Seguimos adelante amigos, el Nichito los tiene asustados, por eso lo hacen. Aguante el nichito. 💪🏼💪🏼 Luis Carlos nos dijo cloacas. Citen este trino y compartan con el numeral #LaCloacaEsLaFm
Luis Carlos Vélez sigue sin superar que yo me haya ganado un Premio Nacional de Periodismo Simon Bolívar en el 2019, es decir, cuando apenas llevaba 4 años de estar en YouTube y que él, con todas las facilidades que ha tenido, nunca se ha ganado uno. Lo de decirme ballena viene de hace rato y hoy lo volvió a hacer.
Ojo y atención, esto, con la impunidad amangualada de la prensa bienpensante que no hacen sino ladrar por el respeto y la libertad de expresión, entre esos la FLiP, pero que están lejos de llamar la atención por los señalamientos de Luis Carlos bobo Vélez. Tampoco los necesito, pero qué placer es tener la razón al ver que la evidente agenda política y la doble moral de su parte está exacerbada.
Volviendo a Luis Carlos Vélez, La mezquindad de su parte tiene que ver sin duda con el clasismo: Que una persona como yo, de clase media baja y que viene de un municipio de Boyacá, sin delfinazgos con poder en el periodismo o la política, se lo haya ganado antes que él, es algo que le hierve la sangre. Que cientos de miles de colombianos hayan decidido escucharme sin que mi papá me haya regalado ningún espacio es para él inconcebible. Es inaceptable. Y el Simon Bolívar como él lo ve, es un juguete que su papi no le pudo comprar.
Entendible su rabia, teniendo en cuenta que las facilidades las ha tenido él, no yo. Él ya debería tener varios. Pero su bajeza y falta de ética se lo ha impedido.
Debe dar rabia, porque él lleva muchos años dedicado al periodismo y a las opiniones mediocres. Espacios regalados, una carrera obsequiada por su detestable padre. Y ojo, tener la vida solucionada y con comodidades desde que uno es niño no es un pecado ni un delito. Pero teniendo en cuenta las oportunidades que ha tenido, la responsabilidad de ser periodista, la carrera en la que decidió embarcarse (para pesar de los Colombianos) fue algo que lo superó, que le quedó grande.
Su basura de medio jamás es relevante excepto por las bobadas que le dice a sus empleados, igual de torpes a él, o las idioteces que dice y sus fragmentos se hacen vírales como piezas de burla y humor. Allí, desde esa verdadera cloaca, hace unos días y desde su rabiosa envidia, aseguró que el Simón Bolívar es un premio de gamines.
Un premio de gamín. Así desprecia “pollo triste” la multiplicidad de excelentes periodistas colombianos que se han hecho merecedores de ese premio por investigaciones serias y rigurosas. Él no entiende eso, generaliza, porque es un obtuso.
A Luis Carlos le dicen ‘Pollo triste Vélez’ por uno de sus múltiples gazapos: Un día, luego de que ganó Petro la Presidencia, dijo que había comprado un pollo en 40.000 insinuando que era culpa del presidente. Las redes, al ver tamaño estupidez y que le veían la cara de bobo hasta para comprar un pollo, lo bautizaron así.
Yo apelo, al igual que muchos a decirle “Pollo triste”, porque es un apodo que se ganó por mala leche y corto de mente. Por tonto. Porque su cabeza le mama gallo. Se lo merece.
Él reitera decirme “ballena impresentable” porque no puede apelar a nada más. No le da.
Sigue hablando de mí Luis Carlos, me encanta ser tu tormento. Pero deja la envidia. A mí, por ejemplo, me gustó que te ganaras un premio en Bravisimo. Te felicito. Ojalá algún día me gane una gorra de esas. Aunque mira qué curioso, en ese reconocimiento dices "Yo soy muy malo en todo lo que hago”. Cuanta razón, crack. Ánimo. De pronto, el premio te lo ganas este año.