Amiga, cuando conoces el princess treatment, ya no hay vuelta atrás. Que te abran la puerta, que no te dejen sacar la cartera, que planeen las citas, resuelvan, estén presentes y hagan todo por hacerte la vida más fácil…el mínimo esfuerzo deja de parecer suficiente.
Leer un buen libro es como ver una buena película. No siempre recuerdas cada detalle o cada personaje, pero siempre recuerdas cómo te hizo sentir. Y también es por eso que terminas recomendándoselo a otros, incluso cuando ya no puedes explicar completamente la historia.