Atisbos de pensamientos de otra vida
Forzados en ésta por deseo de nuestras almas, y contra toda escritura
Demandando realidad ante una corte social que no entiende de atracciones.
Hacemos del arte una literatura del alma absuelta sin pecado en redundancia y controversia.
Besarnos, siempre besarnos. En tus labios, en los míos, en los ojos. Un suspiro de rostros inertes encerrados entre impulsos que ven luz en los corredores solitarios de nuestras mentes.
"En fin, aquí me tienes siempre. No pienses, aunque haya silencio, que también hay olvido. Tú sabes que no es así. Nunca podrá ser".
Alejandra Pizarnik
“El silencio de este gran hotel es sonoro, indiferente, idiota (murmullo lejano de las tinas que se vacían); los muebles, las lámparas, son estúpidos; no hay nada de amistoso donde buscar ánimo (“Tengo frío, volvamos a París”).”
- Fragmentos de un discurso amoroso, Roland Barthes
Sin decir sí o no.
Literatura del alma, absuelta sin pecado en redundancia y controversia. Pecando con enterísimo saber de ser una hermosa verdad entre el abismo infinito del sentir.
Nada. Todo. En 10000 años nada importará.
Tenemos que sufrir. Sufrir con el corazón, con la mente, con el infinito. Y así sólo con la pluma entre lágrimas y dolor, poder dar forma a las letras que de verdad describan al corazón y a la vida que nos unan en tristeza, en letras que nos puedan decir que somos uno sin saberlo