He superado numerosos obstáculos para alcanzar mis sueños. La imaginación siempre ha sido una fuerza constante en mi camino, inspirando todo lo que hago.
Llegan tarde, cuando el daño está hecho, llegan después del ultraje, después de la muerte.
Fui el último periodista en Tocorón,
Fui el primero en desaparición forzada por encima de 200 días y siempre llegaron tarde, llegó tarde el Juez que me encarceló y también el que me negó la amnistía, llegaron después que mi hermano murió.
Llegan con sus manos vacías y sus muecas a pedirte que cierres la boca a que disimules culpabilidad.
Llegaron tarde a Quero, Navas y a Breijo.
A darle «casa por cárcel» a un anciano que le robaron la casa para que le quede solo cárcel.
A negarle a Quero la amnistía estando muerto.
Como a Navas que la interrogaron durante horas sobre su hijo que había fallecido en la total soledad por parecer extranjero.
La saña con ancianos, enfermos, pobres, desaparecidos e inocentes llega primero, es a lo que los malvados les excita.
Pero ellos, por su parte siempre llegarán tarde, vestidos de blanco cuando toda la sangre está ya seca.
Realízala hoy la Consagración a San José
San José, padre en la ternura y custodio fiel del Redentor,
hoy me consagro a ti con todo lo que soy y todo lo que tengo.
Te entrego mi vida, mis proyectos, mis luchas y mis sueños.
Recibe también mis miedos, mis silencios y aquello que aún no comprendo.
Enséñame a confiar como tú, incluso en la oscuridad,
a obedecer la voz de Dios sin reservas,
y a caminar con fe, aunque no vea el camino completo.
San José, hombre justo y trabajador,
bendice mi labor diaria,
haz de mis esfuerzos una ofrenda agradable al Señor
y enséñame a servir con humildad y amor.
Custodio de la Sagrada Familia,
protege mi hogar, cuida a los que amo
y haz de nuestras familias espacios donde Dios habite.
Guíame hacia Jesús,
llévame de tu mano a María,
y ayúdame a vivir en la presencia de Dios cada día.
San José, modelo de silencio, fortaleza y fidelidad,
intercede por mí,
para que mi vida sea reflejo del amor de Dios en el mundo.
Amén.
"Si usted nunca pasó dos o tres días en una cola para poder comprar alimentos según el terminal de su cédula, NO OPINE.
Si usted nunca soportó entre tres y catorce días sin electricidad, viviendo en una ciudad infernalmente caliente como Maracaibo, NO OPINE
Solo los venezolanos sabemos el daño brutal que nos hicieron y el sufrimiento al que nos sometieron, mientras el tirano saqueaba al país y guardaba toneladas de oro en Suiza. Por eso, los venezolanos de bien estamos agradecidos por la lucha de @MariaCorinaYA y el EEUU y de su presidente, @realDonaldTrump.”
#Faltapoco 🇻🇪🇺🇲🇮🇱🗽
Marco Rubio compareció ante el Congreso de EE.UU. para explicar cómo será el proceso de estabilización y transición en Venezuela:
"El primer paso es la estabilización del país. No queremos que caiga en el caos. Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena. Como han visto hoy, dos barcos más fueron incautados. Estamos en medio de este proceso y, de hecho, a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que tienen, el petróleo que está estancado en Venezuela. No pueden moverlo debido a nuestra cuarentena porque está sancionado. Tomaremos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Lo venderemos en el mercado a precios de mercado, no con los descuentos que recibía Venezuela. Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen. Por lo tanto, tenemos mucha influencia para avanzar en la estabilización. La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa. Asimismo, al mismo tiempo, se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil. Y la tercera fase, por supuesto, será de transición. Parte de esto se solapará".
Ayer detuvieron a 14 periodistas en Caracas y los falsos defensores del "derecho internacional, la soberanía, autodeterminación y la no injerencia en Venezuela" no dijeron nada.
Necesitamos cambiar el lenguaje para que les interese:
14 barriles de petróleo fueron apresados por el gobierno títere de la moderada Delcy Rodríguez.
@edufeiok Soy venezolana, emigre hace un año, voté en las elecciones primarias y presidenciales. El hambre y la miseria formaban parte del día a día, nos acostabamos pensando que comeriamos al dia siguiente, el estado de ansiedad por las noches, todavía lo sufro y la familia dispersa.
Venezuela: cuando la izquierda elige el lado del verdugo
La izquierda latinoamericana no tiene un problema de información.
Tiene un problema de honestidad intelectual.
Porque si algo quedó brutalmente expuesto con Venezuela es que los derechos humanos, para muchos, no son un principio: son un recurso retórico. Se usan cuando el victimario es ajeno y se archivan cuando el victimario es propio.
Ahí está la escena obscena: indignación eterna con las dictaduras del pasado —justificada, necesaria— y silencio cómplice frente a una dictadura viva, activa y feroz.
Venezuela.
No fue un presidente. Fue un impostor con poder armado.
No cayó un presidente democrático.
No fue derrocado un gobierno legítimo.
No hubo golpe.
Fue detenido el jefe de un régimen cívico-militar, sostenido por la fuerza, el fraude y el terror.
Hablar de “intervención” es una mentira deliberada. En Venezuela no había institucionalidad que defender. Había un poder usurpado, elecciones robadas, presos políticos, tortura sistemática y un éxodo de dimensiones bíblicas.
Ocho millones de personas huyeron de su país.
Ocho millones.
Eso no lo produce una “democracia imperfecta”.
Eso lo produce una dictadura.
El escándalo no es la detención. Es el silencio previo.
La hipocresía no empieza ahora. Empieza mucho antes.
Empieza cuando durante años no dijeron una palabra por:
•los opositores encarcelados
•los estudiantes reprimidos
•los periodistas perseguidos
•los militares que disparaban contra civiles
•los venezolanos caminando miles de kilómetros para sobrevivir
Ahí no había marchas.
Ahí no había comunicados.
Ahí no había indignación.
Pero hoy, cuando el responsable máximo es detenido, aparecen los defensores de la “soberanía”, el “diálogo” y la “paz”.
No es pacifismo.
Es cinismo.
El cuento del petróleo
Ahora se preocupan por el petróleo venezolano. Los mismos que jamás se preocuparon por los venezolanos.
Cuando Rusia y China manejaban el poder real del país, la soberanía no importaba.
Cuando se robaban elecciones, el diálogo no importaba.
Cuando se violaban derechos humanos, el respeto institucional no importaba.
Pero hoy, de golpe, todo eso es un drama.
No es preocupación por Venezuela.
Es duelo ideológico.
El festejo que los delata
Mientras millones de venezolanos en el mundo festejan el fin de quien los sometió durante años, acá se repudia la detención. No por amor a la democracia, sino por fidelidad a un relato que ya no resiste los hechos.
La izquierda que alguna vez dijo “Nunca Más” hoy practica el “depende”.
Depende de quién torture.
Depende de quién robe elecciones.
Depende de quién oprima.
Y cuando los principios dependen, dejan de ser principios.
El espejo final
La historia es cruel con los cómplices. No con los que se equivocan, sino con los que eligen callar cuando el verdugo les resulta simpático.
No se puede condenar a Videla y justificar a Maduro.
No se puede hablar de derechos humanos con excepciones.
No se puede defender al pueblo sólo cuando coincide con la ideología.
Esta vez, la careta se cayó.
Y lo que quedó a la vista no fue preocupación por Venezuela,
sino nostalgia por una dictadura.