@belenn_toledo También podría ser al revés: que por las ganas de llorar no esté pudiendo llegar a la nota. En el resto del concierto no tuvo errores ni problemas vocales…..
"Me di cuenta de que estaba envejeciendo, no por las arrugas en mi rostro, no fue el espejo quien me lo dijo, ni el chico que me cedió el asiento en el autobús.
No fueron ni siquiera esas ropas de moda que ya no entiendo, ni esas canciones que solo me parecen ruido.
Fue algo más sutil, más profundo. Lo entendí el día que dejé de querer convencer a los demás, cuando dejé de perseguir a quienes se alejan, cuando ya no sentí la necesidad de tener la última palabra, cuando aprendí a dejar ir... sin hacer drama.
La vejez llegó sin llamar. Sin tristeza, sin miedo.
Simplemente se sentó a mi lado, en silencio, y consigo trajo... la paz.
Ya no espero disculpas de quien no sabe darlas. El silencio de los demás ya no me pesa. Entendí que cada uno lucha contra su propio ruido interior, y quien de verdad quiere hablar... lo hace.
Hoy ya no busco aprobación. No quiero volver a encajar en ningún molde. Quiero estar en paz.
Mi cuerpo ya no es motivo de vergüenza. Es mi casa. Mi historia. Mi memoria.
Ha traído amores, pérdidas, nacimientos y caídas.
¿Cómo no iba a honrarlo? Hoy vivo de otra manera.
Sin prisa, sin "debo"., sin sentirme culpable por haber elegido mi bienestar. Bebo mi café caliente, respondo a los mensajes sin ansiedad, camino sin correr, me escucho, me abrazo, me pertenezco, y por primera vez... me basta."
Zaki Benameur🇩🇿
Mi hija me pidió que la cambiara de colegio.
Así. Sin lágrimas. Sin enojos. Sin rabia.
Solo se me acercó mientras yo preparaba la cena y dijo despacio:
—“¿Puedo estudiar en otro lugar?”
Le pregunté si había pasado algo.
Me dijo que no.
Le pregunté si no tenía amigas.
Me dijo que no sabía.
Entonces le pregunté si alguien la trataba mal.
Y se quedó callada.
Esa noche no pegué los ojos.
Al día siguiente inventé que tenía que hablar con la directora.
Pero en realidad fui a mirar.
Me quedé en un pasillo y esperé al recreo.
Y ahí la vi.
De pie junto a la verja, con el termo en la mano, mirando al suelo.
Un grupo de niñas pasó y se empujaron entre ellas riéndose.
Un niño le tiró el jugo en la blusa y salió corriendo.
Otra niña le sacó una foto escondida con el celular y la mostró entre risas.
Ella no dijo nada.
Solo apretó los labios.
Como si ya estuviera acostumbrada.
Pero lo que más me dolió no fue eso.
Fue ver que una profesora pasó justo en ese momento.
La miró.
Miró a los otros.
Y siguió caminando como si nada.
Como si mi hija fuera invisible.
Después escribí al colegio.
Les conté lo que ella me había insinuado.
Que en el aula le escondían los cuadernos.
Que en los pasillos le ponían sobrenombres.
Que en el grupo de WhatsApp se burlaban de sus fotos.
Me respondieron con la típica frase:
—“No se preocupe, son cosas de muchachos. Lo estamos manejando.”
Pero no hicieron nada.
Nada.
Esa tarde, al volver a casa, me preguntó bajito:
—“¿Ya lo pensaste?”
Le respondí que sí.
Y que no tenía que volver más a ese colegio.
No preguntó por qué.
Solo dejó su mochila en la esquina y respiró profundo.
Como quien por fin suelta un peso que llevaba cargando sola.
Ahora estudia en otro lugar.
Ni más grande.
Ni más moderno.
Solo más humano.
Donde la miran a los ojos.
Donde la llaman por su nombre.
Y donde no tiene que hacerse pequeña para no ser molestada.
Porque un niño —o una niña— no pide un cambio de colegio por antojo.
Lo pide cuando ya no puede más.
Y lo más desgarrador no es lo que hacen sus compañeros…
sino lo que no hacen los adultos que se supone debían cuidarla.
Y ojalá esto no fuera tan común.
Ojalá no fuera yo una de tantas madres que aprendió demasiado tarde.
Porque hay algo que nunca se olvida:
el día en que tu hija te pide, casi en susurros,
que la saques del único lugar donde debería sentirse protegida.
Historia anónima
Si te ha gustado suscríbete a mi newsletter en https://t.co/Xe9nhClgsL junto a +7.000 suscriptores, sígueme y recuerda hacer RT del primer tuit para poder seguir escribiendo #LoshilosdeIVAN.
Hazte con mis libros aquí: https://t.co/paveG4PjSH
Cuando un Papa es elegido, lo primero que hace no es rezar, ni dar un discurso, lo primero que hace es dejar de llamarse como se llamaba, cambiarse el nombre.
Porque ningún Papa gobierna con su nombre de nacimiento y eso no es casualidad. ¿Por qué?
Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Des neurones semblables à ceux qui régulent la faim ou la soif poussent les souris en manque de relations à sociabiliser. La française Catherine Dulac, à l’origine de cette avancée, détaille ce « changement de paradigme » à @LEXPRESS 👇 https://t.co/JBeQ2I0fBB
👩🏻🍼🎶 IMAGINATE TENER DE ABUELO A PHIL COLLINS
Lily Collins, la actriz que interpreta a Emily de "Emily in Paris" e hija del músico Phil Collins, compartió un tierno video junto a su bebé.
"Tove comenzando su educación musical", escribió la actriz sobre su hija, fruto de su amor con el director de cine Charlie McDowell.
Para nacer tú necesitaste de…
2 Padres
4 Abuelos
8 Bisabuelos
16 Tatarabuelos
32 Trastatarabuelos
64 cuartos bisabuelos
128 quintos bisabuelos
256 Sexto bisabuelos
512 séptimos bisabuelos
1.024 octavos bisabuelos
2.048 noveno bisabuelos
Para que nazcas hoy de 12 generaciones anteriores. necesitarías un total de 4094 antepasados en los últimos 400 años…
¿Cuántas luchas?,
¿Cuántas batallas?. ¿Cuántas dificultades?, ¿ Cuánta felicidad?, ¿Cuántas historias de amor? Que tanto hicieron tus antepasados y tuvieron que pasar para que existas en este momento presente.
En twitter hemos discutido la unidad de tiempo básica chilena que es el "tipín". Es hora de discutir una vieja unidad chilena de volumen que es "La P". Si alguien dice "Me queda la p de bencina" ¿cuánto le queda? ¿Un 3%, un 15%, un 2%? ¿Cuánto ES la P y cómo se acordó medirla?
Vivimos una sociedad en la que todo el mundo está cansado, quemado, con la sensación de que no le da la vida. En este contexto, la gente busca restablecer su relación con el trabajo y priorizar su vida personal. “Aparecen síndromes como el del impostor” https://t.co/kCmaiGW0ja