Subí al Uber recién y apenas cerré la puerta, el chofer se giró a mirarme y soltó: «¿Tenés efectivo?». Le contesté que no, que pagaba con Mercado Pago. Se cruzó de brazos y repitió: «Necesito solo efectivo, bajate». Frustrado, le dije: «Pero ¿por qué no por transferencia?». Se apoyó en el volante y me dijo...