La escena es desgarradora. Personas con discapacidad y sus familias amontonadas frente al Ministerio de Salud, suplicando ser escuchadas, mientras adentro el empresario que hace de ministro mira para otro lado. El gobierno nacional no ejecuta la Ley de Emergencia en Discapacidad y condena a miles de familias a la indigencia.
Crueldad pura. Uno de los gobiernos más insensibles que se tenga memoria. Por Dios.