No, se la voy a echar a tu puta madre, en lugar de al gobierno que decidió joder el suministro de gas que teníamos desde Argelia para contentar a Marruecos, que nos lo agradece vaciando sus cárceles en nuestra frontera. Jugada gracias a la cual pasamos a adquirir la mayoría de nuestros gas a EEUU, a quien también hemos decidido tocar los cojones porque estamos decididos a que la energía en España sea una locura inviable. De paso cerramos centrales nucleares para asegurarnos que no haya ni un atisbo de soberanía energética en España. Pero nada de eso es culpa del Gobierno. Es culpa de tu putísima madre.
Mientras Óscar Puente nos decía que era un accidente muy raro, por detrás daba la orden de ocultar las pruebas que le incriminaban. Qué hijos de la grandísima puta.
Años diciendo en mis conferencias: Todos cambiarán el discurso, pero no lo harán cuando suban las violaciones a niñas, lo harán cuando baje la intención de voto.
>te levantas a las 7h y no llegas a casa hasta las 18h
>tienes 3h para hacerte la comida del día siguiente, entrenar, socializar, etc.
>llega final de mes y cobras 1200€
>medio sueldo para el casero y el resto a juan roig
>repetir durante 50 años
>
Ahora te toca explicarle al paciente por qué su problema médico no puede resolverse si yo no estoy, aunque estés tú allí, cuando un estatuto que solo habéis firmado vosotros dice que tú y yo somos lo mismo. Buena suerte con eso.
Hace seis meses esta misma persona decía que el tren en España estaba en el mejor momento de su historia. Hoy dice que está hecho una mierda pero que es culpa de un partido que dejó de gobernar hace ocho años, y que sólo ha gobernado seis de los últimos veintidós.
A tomar por culo los últimos AVEs del día porque, efectivamente, el mantenimiento era insuficiente. Óscar Puente sigue haciendo el mandril en el ministerio, por cierto.
El vuestro, que no existe más allá de dos consignas cuencarrocistas y un powerpoint chusco, lo presentaréis en un piso patera o en un coliving, ¿no? Que es donde habéis condenado a mi generación. A no poder poner ni un puto cuadro en la pared y a hacer turnos con extraños para entrar al baño a mear.
Las primeras medidas las presentáis con dos familias inmigrantes en una habitación compartida, sacando las ollas de debajo de la cama. Y las siguientes en un pasillo subarrendado o en un bajo comercial sin ventilación reconvertido en una ratonera con aspecto de loft cuqui. Que tenéis de todo en el menú. De todo menos dignidad, Gabriel.
También podéis pensar en una de esas chabolas verticales donde se hacinan puñados de desgraciados como consecuencia directa de vuestro anumerismo, Gabriel. O en el solar donde debiaís haber hecho vivienda social y solo hay vegetación y basura. O en la vieja litera de una casa aún más vieja donde vive un cuarentón con sus padres sin esperanza de dejar de hacerlo. O en un piso okupa, que cada vez son más dentro de los poquísimos inmuebles que se ofrecen en Cataluña, gracias, entre otros, a ti, Gabriel, que no te puedes ir de rositas.
No nos vas a convencer de que tú pasabas por ahí, que ERC no ha gobernado ni una escalera de vecinos, que nunca habéis puesto letritas en los boletines oficiales. Tú eres verdugo de mi generación. Y es una generación con rabia y memoria.
No sé si lo percibes, pero está la gente que no caga con vuestra política habitacional. Antes el hijo del obrero compraba una casa en pocos años. Ahora la compra un fondo y el hijo del médico vive como un caracol, enlazando mudanzas, con la casa a cuestas, sin ser dueño de nada. Y así toda la vida. Claro, que eso es lo que buscábais. Gente sin nada.
Se me ocurre también que tal vez podríais presentar ese futuro (aunque llevéis ocho años incrustados en la coalición de gobierno) programa de vivienda con los buitres, que tanto negocio hacen con vuestra política de la escasez. Porque si se puede especular, Gabriel, es gracias a que cada vez hay menos casas y cada vez más gente buscando una. Gracias a ti, que te ves como un guerrero de la periferia y eres la compañía aseguradora de los altos rendimientos de los tenedores de vivienda. ¿Te creías que conjugar decrecimiento bohemio e importación de medio millón de demandantes de vivienda al año no tenía consecuencias? Los números no salen, Gabriel. Pero eso a ti te da igual. Nunca fuiste campeón de las olimpiadas de matemáticas en tu instituto. Y total, los que sufren las consecuencias de vuestras políticas no sois vosotros. Así que te la trae al pairo. Que lo de la solidaridad nunca fue lo tuyo, que te inventaste un país para no pagarle la beca comedor a tu primo de Jaén. Jarto eso.
Puedes probar si no en una administración de Hacienda. Y así le cuentas a los españoles cómo sacáis cada año 52.000 millones de euros en impuestos a la vivienda y no hacéis ni castillos en el aire. Con eso os daba para hacer medio millón de vpos al año, pero no habéis hecho ni una torre de Lego.
Es tan pírrico tu conocimiento del tema de la vivienda que presentaste una iniciativa equivocándote en los impuestos que querías subir. Porque ni siquiera ese día te picó el gusanillo de currar. Y eso que había muchas camaritas para tu performance.
La próxima debatimos en el Congreso. Pero para eso tienes que quedarte después de tus numeritos, que tienes unas tasas de absentismo laboral que ni un latifundista de Virginia. Tienen que estar contentos en tu grupo. Contentísimos. Casi tanto como los jóvenes españoles a los que habéis usado de conejillos de indias.
A que ahora ya no hace tanta gracia que un ministro esté tuiteando gilipolleces todo el día.
Ni que el anterior enchufara a prostitutas en ADIF.
A que no hace ni puta gracia.