No olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca. Y sobre todo, agradezcan por ello.
al final del día soy yo solita en mi habitación, pensando en triunfar, estudiar, trabajar y controlar el malgenio y sanando todo lo que no hablo con nadie.
me di cuenta de que tengo una educación mucho más alta y de calidad que mis papás, pero ellos pudieron comprar propiedades a mi edad, casarse, tener familia, y yo lo único que me compro todos los días es un café, estoy soltera, nadie me ama y no estoy ni cerca de tener hijos.
En el fondo, no quiero contarle a nadie lo que está pasando en mi vida. Prefiero guardármelo, vivirlo a mi ritmo y en silencio. No todo el mundo entiende, y no todo el mundo necesita saber.