y de repente llega un año que te pone a prueba, que te enseña lo que no habías aprendido hasta ahora: a frenar, a tener paciencia, a priorizarte y a vivir un día a la vez. Un año que te enseña a ser resiliente y a valorar que un día con salud y amor ya es un gran día.
Todo llega
El momento correcto, el trabajo nuevo, esa llamada, la persona indicada, el título, los años, los días, el aumento, la sanidad...
Todo tiene su tiempo.