Lo bonito de la vida es que siempre nos da la opción de reiniciar.
Me duché, me tomé algo rico, me perdoné mis errores, armé un plan nuevo, agradecí… y mañana empiezo otra vez.
Deseo de todo corazón que tú también puedas hacerlo.
Sanar te enseña que la sinceridad nunca va a destruir algo que es verdadero.
Comunicar de tus sentimientos no hará que pierdas algo valioso. Tus límites no te van a alejar de las personas correctas y, tu autenticidad no te costará relaciones que sean genuinas.