No nací antimadridista. Fue un proceso, lógico. Comenzó cuando aprendí dos reglas del juego, penalti y fuera de juego. Creció cuándo de joven escuchaba radio y leía prensa. Se consolidó de forma irreversible con la edad, con el desarrollo moral y el sentido de lo justo.
Haberos acompañado mientras crecíais ha sido un honor. Desde los Wildcats hasta los mejunjes de Art Attack, os llevaremos siempre en el corazón ❤
De parte de todo el equipo de Disney Channel: gracias por la aventura.