Cada 24 de marzo recuerdo este escrito de Juan Solá:
“Dicen que antes de parir, volvió a hablar con dios. Dicen que cada noche lloraba y le pedía por favor que la hija tuviera sus ojos. Que así, a lo mejor, la abuela la reconocería”.
si mañana muriera vendrías a buscarme al inframundo suplicarías a los dioses que me dejaran volver contigo y en el último momento justo antes de salir te darías la vuelta para mirarme y saber que estoy ahí?