Te dijeron que nos iban a invadir los musulmanes y nos han acabado invadiendo los amiguitos de la quironesa con su mierda-secta promovida y financiada por los yankees
Podemos estar en contra de la Iglesia Católica. Muchos españoles la vemos como una institución corrupta, mafiosa y alejada de los valores del cristianismo. Y en España, por nuestra historia, sobran motivos para no tenerle cariño.
PERO incluso más allá de su corrupción, el catolicismo conserva una tradición moral basada en la comunidad, la solidaridad, el bien común, la caridad, el amor al prójimo y la importancia de la familia. Una idea de fe vinculada al barrio, al pueblo, al cuidado, a Cáritas, al hospital, al colegio, al rito compartido.
Frente a eso, buena parte del evangelismo que crece hoy llega cargado de individualismo, diezmo, espectáculo emocional, conspiranoia, curanderismo, sionismo cristiano y guerra cultural importada de EEUU.
Y hay otra diferencia brutal: un sacerdote católico pasa por años de formación seria en filosofía, ética, teología, historia de la Iglesia, liturgia y pastoral. Con todos los errores, horrores y miserias de la institución, el nivel intelectual no es comparable al predicador de turno con micrófono, Biblia subrayada y complejo de profeta.
Criticar a la Iglesia Católica no significa aplaudir cualquier franquicia religiosa con altavoz. A veces cambiar incienso por telepredicador no es progreso: es degradación con batería y Bizum.
Sin cercanías (no existen).
Sin buses (hay huelga).
Sin autopistas (40€ de peajes Coruña-Vigo es inviable).
Hasta ayer, también sin trenes.
Galicia incomunicada.
La gente desesperada. Teniendo que ir en taxi a trabajar.
Estudiantes desesperados. Algunos peligra su curso porque no tienen cómo ir a clase.
Alfonso Rueda:
Un grupo de felos de Maceda y pantallas de Xinzo aparece por sorpresa en la A-52 para apoyar la protesta del sector primario contra el acuerdo con #Mercosur
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