La afición del Betis dejó de gustar hace décadas. La gente os tiene cerca y le resulta incómodo veros, nadie os quiere en su ciudad. Os toleran porque son, al contrario que vosotros, educados. Pero la verdad es esa: sobrais haya dónde vais.
Cuando vienes del barro más absoluto las noches como la de hoy no son una cuestión de celebrar un éxito aún no alcanzado, se trata de disfrutar el camino previo que hay antes de llegar a la gloria.
Pase lo que pase saboread cada momento, nos lo merecemos más que nadie.
Se demostró que cuando afición, club y grada luchamos juntos somos imparables . Se demostró que un partido se puede ganar antes de jugarse.
Que sigan hablando de leones , perros y tormentas que con nosotros ¡NO HAY QUIEN PUEDA!
No, no fue un partido más. No hablo de lo deportivo en ese aspecto aún queda mucho por hacer, yo me quedo con lo vivido durante esta semana. Fue el partido donde ese fanatismo del Villamarín explotó de la forma más extrema.
Mas allá de resultados, ayer el fútbol nos devolvió por 90 minutos a aquellos partidos de hace 15-20 años. Un GOL SUR hasta la bola, insultos y odio al rival, los petardos reventando, el humo y las bengalas por todo el estadio, invasiones…
EL FÚTBOL DEL QUE NOS ENAMORAMOS.
Son ya muchos años sin entrenamiento a puerta abierta, sin poder darle el penúltimo aliento a los nuestros durante las horas previas al derbi. ¿Retomamos las viejas costumbres?
#AbreLaPuertaBetis