El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.
Ricky Rubio sonríe. Está junto a sus padres en un auto en Minneapolis, camino a un hospital que cambiará todo. Es 2015 y Ricky está feliz porque sus padres están con él. Porque lo verán jugar, cenarán juntos y volverán a compartir.
Sin embargo, algo está a punto de romperse.