Que decir, no? Messi es nuestro nexo con la infancia. Todo lo que uno cree que se pierde al crecer este tipo lo sigue generando. La misma emoción, la misma sorpresa, la misma felicidad. Queda seguir disfrutándolo, hasta donde el quiera.
Republica democrática del Congo, boludo.
Imaginen por dos segundos las cosas que se dirían si Argentina llegaba al mundial con el equipazo que tenemos y empatábamos contra esta gente.
Le ponen la vara tan alta a Messi porque inconscientemente saben que es el mejor.
Mi pico de felicidad se encuentra en ese momento del partido en el que De Paul se pone a presionar como un enfermo a los rivales y contagia al resto de jugadores para que dejen la vida en cada pelota
Y no dejemos de hablar del ‘24’.
No sé si somos del todo conscientes del fenómeno que tenemos jugando en el mediocampo, una superioridad abismal.
Enzo Fernández es un crack absoluto.
Si viste este Mundial, el anterior y lo que pasó en el medio, tenés que saber que ningún equipo juega como Argentina. Lo haga mejor, lo haga peor: nadie tiene este estilo. Se lo debemos a Lionel Scaloni y su cuerpo técnico. Respetan el potrero argentino. Hay que decirlo siempre.
Enzo Fernández acaba de jugar un partido de esos que si no estás muy atento, se te pasa de largo. Impecable e implacable en cada intervención. Si perdió una pelota, no me la acuerdo. Jugó de 5, por izquierda, más arriba. Es un futbolista omnipresente.