Quiero compartir algo emocionante que se vivió ayer en la manifestación de Sevilla. Una mujer muy mayor y su hija rompieron a llorar al vernos. Les cantamos "Mi abuela luchó, mi madre luchó y ahora lucho yo". No sabemos la historia que tendrán detrás, pero fue un soplo de vida.
Me lié una noche de verano con un chico en otra ciudad, mientras buscaba a mi amiga. Al instante me arrepentí y él insistió en que le masturbara. No bastaron los repetidos "no". Se masturbó en frente de mí. No quería quedar de "calienta pollas" y aguanté como si nada. #Cuéntalo