Normalicemos no sentir pena por quienes sabían exactamente dónde herirnos y lo hicieron igual. La empatía no es obligación cuando del otro lado hubo cero consideración.
Si alguien empieza una conversación difícil contigo, sobre algo que le molesta o haciendo una petición, es porque valoran el vínculo lo suficiente para tener un momento incómodo con el fin de construir una relación sana contigo.
Yo nunca pregunto el porqué. Por educación y por respeto. Si una pareja no tiene hijos es sólo por dos motivos: o porque no puede o porque no quiere. Si es porque no puede, cada vez que le preguntas le arrancas el alma. Si es porque no quiere, le estás tocando los cojones.
Si no perdonas también avanzas. La única disculpa necesaria para seguir andando es la que te debes a ti por aguantar lo que no mereces. La deuda contigo, no con nadie
Mi verdadero “open eyes” de este año es dejar de apoyar gente que no es recíproca. Si me dan ausencia, doy ausencia. La indiferencia, la devuelvo; si están, yo estoy; si me dan confianza, soy leal… recíproco todo, desde el amor hasta el desinterés.
A nadie le importas lo suficiente como para anular tu vida por el qué dirán. Y a quien realmente le importas no permitiría que te tumbasen las opiniones ajenas. Tu vida es irrelevante para casi todos, haz que sea relevante para ti y para los tuyos. Quien no celebraría tus éxitos no tiene ninguna potestad para matar tus ganas de intentarlo.
Apostar por vínculos seguros, claros y recíprocos es una decisión que conlleva despedir a los que no lo son. Que elegir siempre es renunciar pero hay pérdidas con las que sin duda, ganas