la vida no acabo cuando con 12 me raje los brazos, ni cuando me atiborraba a pastillas, ni cuando con 15 tuve depresion, ni cuando cada puto dia de mi existencia lamento seguir viva
le conté a mi psicológa que me sentía tonta por haber aguantado tanto y me dijo: "no fuiste tonta, fuiste paciente con alguien que no lo merecía. Ahora sé paciente con vos". Y creo que todos tienen que leer esto.