Las parejas en relaciones sanas también discuten, opinan distinto, se sienten frustrados e inseguros.
Sano no significa perfecto. Lo que hace que una relación sea sana es la forma de lidiar con esos problemas juntos.
Las mujeres dicen "no tengo idea de qué estoy haciendo" y luego terminan la universidad, emprenden, aprenden a estar solas, viajan, sanan heridas y se reinventan una y otra vez.
El amor después de los 25 es distinto.
Ya no buscas emociones intensas ni juegos; buscas estabilidad, amabilidad y metas en común. Las mariposas pasan a segundo plano, y lo que realmente importa es la paz, la seguridad emocional y alguien cuyo futuro encaje con el tuyo.
Qué bonito es cuando hablas con alguien y realmente está ahí. Se nota en cómo escucha, en cómo responde, en el interés genuino por lo que sientes y cuentas. En un mundo lleno de distracciones, alguien que te presta atención de verdad se vuelve algo muy valioso.
Acepten que ustedes también han sido malos amigos en algún momento de sus vidas, que se equivocaron, lo importante es aprender de eso y no repetirlo, dejen de hacerse las víctimas y decir que todo el mundo es malo menos ustedes, maduren.
Se necesita ser un individuo muy fuerte para sentarte a solas, calmar tus tormentas y sanar todos tus problemas sin tratar de traer a alguien más a ese caos. Tu viaje hacia el amor propio es sólo eso y lo estás logrando.