El 25 de septiembre de 1972, Alejandra Pizarnik cogió una tiza y en el pizarrón de su departamento de Buenos Aires escribió: “No quiero ir / nada más / que hasta el fondo”.
Regresó a su habitación, ingirió 50 pastillas de seconal sódico y murió. Tenía 36 años.
[Abro hilo]