Gran parte del periodismo argentino, mirado objetivamente, no informa: "editorializa" sus propias sospechas, deducciones, inferencias y conclusiones, montado sobre algunos hechos no probados ni contrastados
O sea: se arroga el papel de juzgar, sin título, conocimientos, experiencia ni capacidad para hacerlo.
Convierte con liviandad al denunciado en imputado, procesado, culpable y condenado... por ellos, ante el "jurado" de la opinión pública a la que previamente indujeron y dicen interpretar. Y fija la sentencia.
Es la antítesis de lo que debe ser.
Es un salto de 2.500 años al pasado, en pos del rating.
Se creen jueces, se creen súper inteligentes, se creen cancheros, se sienten fundamentales. Son apenas periodistas. Les falta humildad, les falta realidad, les falta transparencia, están al servicio del fracaso del país. Menos mal que empieza a quedar en claro todo esto.
Lo que estamos viendo ya no es periodismo, es otra cosa. Al gobierno de Javier Milei, los medios decidieron jugarle abiertamente en lo económico. Te llenan de encuestas negativas, te muestran todo lo malo y no te cuentan nada de lo que mejora o empezó a funcionar. Esto no es casualidad.
Saben cómo instalar el clima, cómo meterse en la cabeza de la gente y empujar una idea negativa. No informan, están buscando condicionar. Y tampoco analizan, direccionan.
Y el objetivo es claro, quieren moldear la opinión pública para influir en cómo termina votando la sociedad.
Manuel Adorni cometió un error y pidió las disculpas correspondientes. Yo todavía estoy esperando las disculpas del kirchnerismo por:
- Pasear a un perro en helicóptero para generar contenido para las redes de Alberto.
- Armar comitivas de más de 40 funcionarios para viajes irrelevantes, siempre en los mejores hoteles.
- Hacerse llevar el diario de Santa Cruz en avión oficial.
- Celebrar cenas en plena pandemia violando su propio protocolo.
- Robarse las vacunas.
- Beneficiar a amigos del poder con contratos millonarios.
-Emitir sin parar para ganar una elección y arruinarle la vida a millones de argentinos con una inflación criminal.
Y antes de todo eso: por firmar un memorándum ilegal con Irán, administrar de forma fraudulenta la obra pública, armar asociaciones ilícitas para saquear al Estado y asesinar impunemente a un fiscal.
El Presidente @JMilei y el Gobierno Nacional están dejando todo para sacar a la Argentina de casi 20 años de decadencia estructural marcada por la corrupción kirchnerista. Ese es el objetivo. No lo olvidemos.
Lo que estamos viendo estos últimos días no es periodismo, es una ofensiva coordinada. El Grupo Clarín ha pasado de la distancia crítica a una campaña sucia a cielo abierto, y los motivos son tan básicos como históricos: pauta y poder.
¿Cómo operan?🤌🏻
1. La Fábrica de Humo sobre el Gabinete: Han instalado una narrativa de crisis total y renuncias inminentes, sin una sola fuente oficial. Buscan generar inestabilidad financiera operando directamente sobre la expectativa del mercado.
2. El apriete por las Telecomunicaciones: El trasfondo real es la guerra por el control del mercado digital. Ante la negativa del Gobierno de ceder ante privilegios monopólicos (como el caso Telefónica/Telecom), el “Gran Diario Argentino”(ponele), responde con tapas diseñadas para golpear donde más duele: la confianza en el plan económico.
3. La descontextualización serial: Toman frases aisladas o datos parciales de la macroeconomía para construir un escenario de caída libre, ignorando deliberadamente los indicadores de superávit o baja de inflación que no les conviene mostrar.
4. Uso de Voceros en off: Utilizan periodistas que actúan como operadores políticos para lanzar dardos que luego el propio diario levanta como clima social. Un círculo vicioso de desinformación. Es demasiado evidente. La campaña sucia se nota porque ya ni siquiera intentan disimular el sesgo. No aceptan que las reglas de juego cambiaron y que ya no hay sobres para silenciar verdades ni para inventar mentiras. La libertad de prensa es sagrada; la extorsión mediática camuflada de información es otra cosa muy distinta. El ciudadano ya no compra pescado podrido, no los ve, no los escucha. La única verdad está en el acto de fe de cada argentino que jamás va a negociar con el pasado de decadencia, políticos y medios socios y vendedores del caos.
🇪🇸¡ATENCIÓN! La presidenta de Madrid le acaba de asestar un golpe político histórico a todo el bloque izquierdista.
Mientras ellos gritan «No a la guerra», Ayuso les contesta:
«Ánimo, vayan solas y borrachas por Teherán. O con minifalda a Kabul. Y no olviden llevarse a sus amigos gays… para ver cuánto tiempo pasa hasta que los cuelguen de una grúa. Porque ESO es lo que hacen con las mujeres y con los homosexuales en los paraísos con los que tanto sueñan».
La izquierda, muda. La realidad, implacable.
Hoy hubo un derrumbe y ahí estaba el SAME con Alberto Crescenti a la cabeza salvando vidas. Alguna vez hay que darle un premio a este hombre por el trabajo que hace. Es un tipazo.