Cómo necesitaba el vestuario y el cuerpo técnico una victoria como la de ayer.
El beso al escudo de Ángel Ortiz y Pablo García, el abrazo de Bartra, Pellegrini celebrando con la afición y la afición cantando la banda del campeón.
El vídeo es puro Betis.
Cuando alguien fallece pasan años y creemos que lo hemos superado. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que sólo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.
Álvaro Morata, en la celebración de la Eurocopa, se acuerda de agricultores, repartidores y todos los trabajadores españoles para hablar del orgullo español. Y luego recuerda a aquellos jugadores que ganaron la Euro en 2008 y 2012. Un verdadero capitán.
Un tío que se baja el sueldo para que puedan inscribir sus compañeros, un tío que siempre ha dado la cara, un tío que aceptó venir aquí cuando tenía ofertas de muchos sitios, un tío que nunca ha presionado para salir, un tío que ha jugado con la rodilla partida, un tío que ha jugado con la nariz rota, un tío que siempre hace piña, un tío que no se borra jamás, un tío que siempre está de buen humor y creando buen rollo en el vestuario, un tío que ama a la afición y, lo más importante, un tío que tiene únicamente 30 años y que a buen nivel es uno de los mejores jugadores que han pasado por aquí jamás.
Nabil Fekir nunca puede ser un problema. Nabil Fekir es la solución.
Que sea lo que tenga que ser, pero ante todo respeto. Se lo merece como el que más.